Hmmm... Es un mito muy extendido, pero los perros no ven en blanco y negro. Si nosotros, por lo general, somos tricromátricos*, ellos son dicromáticos, es decir, tienen solo dos pigmentos en los conos para distinguir el color, con lo cual ven colores pero con una gama más reducida. Es lo que les pasa a algunos tipos de daltónicos (humanos, se entiende), aunque no son los más comunes.
* Por lo visto, hay algunas mujeres que se pueden considerar pseudo-tetracromáticas, como si dijéramos, y que debido a que presentan dos copias algo diferentes de un mismo tipo de pigmento en los cromososmas X, verían una gama de colores todavía más amplia que la propiamente tricromática...
ahhhhhhhhh de ahí el color albaricoque asalmonado, el blanco algodón nube cálida o verde musgo de noviembre en un día lluvioso!
Siempre me acuerdo de cuando pinte la casa a la que vuelvo ahora, hace muchos agnos le pedi un amarillo suave pero alegre que fuera tirando a calido pero no demasiado que no me gusta el naranja y que bajo luz artificial no tirara a beige. Se largo y volvio de la furgoneta con el Pantone
“I have always had polite disagreements with people about shades of colours,” she says. When clothes shopping for instance, she often finds that apparently matching tops and skirts seem to be a different shade to her, clashing horribly – even though no one else seems to notice it. Her sensitivity can sometimes be baffling to those around: when helping to restore a house, she once rejected 32 paint samples before settling on the right shade. “The beiges were too yellow and not blue enough, not cool enough; some of the almonds were too orangey,” she says – distinctions that were much to the confusion of her building contractor.
Miradla que carita de felicidad