EDICIóN GENERAL
  1. @FranJ91 a mí me han llamado clasista por decir que no todo el mundo debería poder entrar en la ópera, en el teatro, en el cine, en un museo o en una sala de conciertos. Y se equivocan, no es clasismo. Es elitismo. A mí me la pela si el que entra es hijo de currito, como la menda, o hijo del marqués de la polla colorada. Me importa que sepa comportarse. Y si no sabe comportarse me da igual que sea ministro u operario de fábrica, que se vaya atpc a su casa. Así que soy elitista.con respecto a la educación cívica. Y lo digo sin complejos.
    Por eso me exaspera que la educación del por favor-gracias se denoste, que no se enseñe a los críos a ceder el paso o a tratar de usted. Que se puede ser igual de hijo puta diciendo gracias que no diciéndolas, por supuesto. Pero la educación es el primer eslabón de respeto al prójimo, que es una parte de la empatía.

    @Tuatara
  1. @lamonjamellada Sin que sirva de precedente, te doy TODA la razón. Anteayer, me quejé de ese supuesto derecho que dice que podemos entrar en cualquier lugar de ocio porque nosotros lo valemos y que los derechos humanos y tal y pascual.

    Pues no. Si eres incapaz de contenerte con el móvil o a tosidos, pues te fastidias y no entras a una sala de conciertos. Hay sitios que el monóculo debería ser obligatorio.
    1. @Chopin80 Por eso se ha tenido que prohibir fumar en los garitos, porque la gente es incapaz de contenerse con el cigarrito y se la suda lo que moleste a los demás :troll:
  2. @lamonjamellada @FranJ91 Tus amigos confunden clasismo con civilizado, y coincido contigo en que falta empatía como algo general.
    Voy a contar una anécdota que me pasó hace unos meses en el cine. Fui con un familiar a ver una película (creo que Ad Astra). Detrás de nosotros un grupo de críos "bien" nos jodieron la peli. Risas. Móvil. Bromitas entre ellos. Conversaciones que no tenían nada que ver con la peli. Insufrible. Insoportable. Ropitas caras, móviles caros, pero educación inexistente.

    Pocos días después volvimos para ver la última de Rambo. A la entrada un grupo de chavales gitanos. El patriarca usando el bastón a modo de ametralladora totalmente fuera de si RATATATATA. Les pagó las entradas y se fue. Yo mientras me calenté un buen tazón de prejuicios y me temía lo peor.
    Entraron en la sala cargados de comida cual universitario un Domingo saliendo de casa de sus padres. Iban a voz en grito. Tan pronto empezó la peli dejaron de existir. Me terminé de tomar mi tazón de prejuicios a medida que avanzaba la película. Al terminar la peli volvió el griterío. Y se fueron comentando la peli gesticulando como locos.

    Unos tenían "clase" y otros eran civilizados.

menéame