EDICIóN GENERAL
  1. La equidistancia: el fascismo del término medio.

    Para muchos observadores, la tentación al hablar de conflictos políticos es echar la culpa a ambos bandos. Sí, los líderes del partido A dicen estas cosas tan feas y polémicas, señalan, pero no podemos olvidar que algunos miembros del partido B estaban diciendo cosas peores. Su punto de partida es que si dos bandos no se están poniendo de acuerdo en algo es porque nadie quiere ser razonable, y que siempre debe buscarse un término medio.

    Lo hemos visto, durante años, en la afición de cierta prensa de cubrir debates científicos como “cuestiones polémicas” (desde las vacunas hasta el cambio climático), y lo vemos también a menudo en la insistencia de algunos de decir que el tema catalán es algo muy complicado donde todos tienen la culpa de que las cosas hayan ido tan mal.
  1. @neyla Para muchos comentaristas, el problema de la política catalana es la polarización, la existencia de dos bloques de partidos cada vez más inflexibles, cada vez más radicalizados y cada vez más enfrentados entre ellos. Los soberanistas a un lado, los unionistas al otro, remando en direcciones opuestas. Hasta que ambos se den cuenta de sus errores y decidan pactar, no habrá solución posible.

    La cuestión, sin embargo, es que esto no es cierto.

    Pactar sigue siendo la única solución posible, pero la distensión debe venir ante todo de aquellos que han tensado la cuerda, no de los que ya han moderado sus posturas.

    www.vozpopuli.com/materias_grises/trampa-de-la-equidistancia-polarizac

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