EDICIóN GENERAL
  1. @stieg Cuando yo era adolescente no me comía una rosca y recuerdo que un día hablando con un chico de 20-22 por internet sobre el tema pasó algo parecido a esto:
    - El: "Tu lo que tienes que hacer es insistir. Y si te dice que no, seguir insistiendo porque un no se puede convertir en un si".
    - Yo: "Yo es que no quiero forzar una situación así, quiero que fluya"
    - E: "Es que la mayoría de las mujeres no saben lo que quieren y tu tienes que enseñarles que tu eres lo que quieres".
    - Yo: "No se..."
    - E: "Si, hay que ser agresivo. A las mujeres les gustan los hombres decididos. Tu metele un poco mano y si ves como que se aparta fuerza un poco la situación y al final será tuya".
    -Y: "Yo no quiero forzar una situación así. No me sentiría bien forzando algo así"
    -E: "Pues entonces no te quejes, las mujeres no te van a dar lo que tu quieras así como así."

    La conversación me jodió en su día. Sabía de buena tinta que este pavo se ponía morado y que era un cabronazo, pero tenía claro que eso que hacía él no estaba bien. Así que decidí joderme y seguir a mi manera. Si yo con 16 años ya tenía claro que estaba bien y que no.. lo demás es hipocresía pura.

    PD: Y luego no me fue tan mal :-P
  1. Pues cuando yo era joven... no me acuerdo.

    @tangelov @stieg @Vilkarmer @visualito
    1. @Vilkarmer @personare @stieg @visualito

      Ya, tus hijos se han generado por esporas. Sin ser vasco no es creible.
    2. @tangelov El primero por esporas, el segundo osmosis inversa. (@ali_en)
      @personare @stieg @visualito
  2. @personare Yo ni de joven ni de mayor. Al menos de joven aún tenía esperanza. :foreveralone:
    @tangelov @stieg @visualito
    1. @tangelov El que espora desespora.

      (@Jagüi, la culpa es tuya)

      @Vilkarmer @stieg @visualito
  3. @tangelov luego le das un cabezazo en la nariz y te llaman exagerada, histérica y loca del coño...
    1. @lamonjamellada Y haberlas haylas (locas del coño de verdad). Pero también hay mucho cabrón suelto que se merece una patada en los huevos cada fin de semana.

menéame