Hace 4 meses | Por sorrillo a youtube.com
Publicado hace 4 meses por sorrillo a youtube.com

SpinLaunch está intentando subvertir un problema de la industria espacial, la ecuación del cohete de Tsiolovski. Una ecuación sencilla que describe cuanto combustible se requiere para llevar una carga al espacio, la tiranía de esta ecuación es que el combustible necesario es carga en sí misma. Más del 90% de los cohetes suele ser combustible. SpinLaunch está intentando cambiar ese paradigma, generando tanta velocidad como sea posible antes del despegue, catapultando el cohete a 72 km de altura con energía cinética, para luego usar combustible.

Comentarios

Gry

#10 el vídeo hace un buen resumen.

Las fuerzas involucradas son inmensas y la "ventana de lanzamiento" es literalmente una ventana que tienen que abrir, atravesar y cerrar con un margen inimaginablemente pequeño.

Luego lo que lancen choca con un muro de aire a 6.000km/h, es como una reentrada desde órbita pero a la inversa, y seguir funcionando para encender los cohetes y llegar a órbita.

Gry

La cantidad de problemas que van a tener que solucionar para que eso funcione es inmensa...

e

#2 como cuales?

sorrillo
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El vídeo aborda algunas de las críticas más habituales al proyecto, como son la dificultad de mantener el vacío tras el lanzamiento o los retos de las 10.000 G que deben soportar los componentes durante la fase de aceleración. Así como la existencia de materiales y procesos de fabricación capaces de soportar las fuerzas del lanzamiento.

p

#1 Sabes lo que son 10.000G? Esto puede servir para enviar agua o puré de patatas, pero poco más.

sorrillo
autor
editado

#3 En el vídeo explican que se han sorprendido gratamente de que algunos de esos retos que parecían difíciles están resultando sencillos gracias a que los retos que ha resuelto la industria aeroespacial están alineados con los que ellos tienen que resolver.

La industria ha invertido muchísimo en reducir el peso de los componentes ya que es crítico para el lanzamiento optimizar el peso, eso tiene como ventaja que las 10.000 G tienen un impacto muy reducido al ser componentes de poco peso. Ponen el ejemplo de condensadores que apenas se mueven cuando se les somete a esas fuerzas. Incluso ponen una cámara de vídeo comercial a prueba y sobrevive sin problemas.

Toda nuestra sociedad se ha centrado en reducir el peso de los componentes por ser un factor que implica un coste, y a menos peso mayor resistencia a velocidades de aceleración.

En el vídeo también muestran cómo resuelven1 el reto de las ruedas de reacción, que éstas por diseño sí deben tener una masa elevada ya que es esa masa en rotación la que les permite orientar al satélite. Para ese reto han encontrado una solución elegante que es que durante el lanzamiento estén desensambladas y en una orientación específica, algo que al parecer es trivial de conseguir manteniendo la funcionalidad.

c/c #4

1

(tiempo: 36m 13s)

p

#5 Si solo sirve para enviar componentes muy ligeros, tampoco le veo mucho sentido. SpaceX utiliza todos los huecos de un lanzamiento para meter mini satélites ligeros como esto.

Yo no sé cuánto mercado hay, para enviar mini satélites, pero no creo que sea mucho.

Veelicus

Satelites grandes y con multitud de piezas moviles dificil, pero nanosatelites monofuncion creo que si funcionara

berkut

Penalti en San Mamés...

m
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Catapultarlos no lo sé, pero si le dices a mi vecino Florencio que no hay pelotas a hacerlo, sube los que haga falta aunque sea a patadas