Según el ente público austríaco de radio y televisión ORF, las entradas para la gran final del 16 de mayo estuvieron a la venta en línea 14 minutos, a partir de las 13 horas, mientras que las entradas para las dos semifinales —12 y 14 de mayo— se agotaron en 20 minutos. Martin Green, director del Festival de Eurovisión, aseguró que la respuesta del público «fue fenomenal», y agregó que «para todos aquellos que se registraron y no pudieron conseguir entradas para su espectáculo deseado, habrá más oportunidades a lo largo de la primavera».