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La Semana Santa: entre el folclorismo y el fanatismo

#23 No lo condeno porque me parece, primero que esas historias de "asaltar conventos" fueron hechos aislados y puntuales a título individual, no "miles de muertos y conventos quemados", pero ni de coña. Segundo, que no son ni dignos de tenerse en cuenta ni de recordarse. Bastante han tenido ya con sus mausoleos, su Valle de los Caídos, sus cruces de los Caídos por todos los cementerios de España, sus misas a los Caídos, sus Ofrendas a los Caídos, estatuas, placas, etcétera etcétera etcétera. Todo pagado con el dinero robado a los "malvados" rojos a los que asesinaban en masa. Tercero, no lo condeno porque la Iglesia, los sacerdotes, los obispos y las monjitas eran en la gran mayoría de casos los agresores, no los agredidos. Si prestas tu parroquia o tu convento para que haga de punto para los tiradores falangistas, es decir: los terroristas golpistas, te arriesgas a que la gente, el pueblo español y hasta la policía, se defiendan. Y eso era lo que pasaba en demasiadas ocasiones: desde los conventos, desde las torres de las Iglesias, se parapetaban militares golpistas, falangistas y demás ralea que disparaban a la población civil.

No lo condeno tampoco porque muestras, testimonios vivos y gente que ha sufrido los horrores del nazional-catolicismo atestiguan lo que eran esas bondadosas monjitas y esos honrados curitas. Sus orfanatos, sus "casas de acogida" y demás, diseminadas por toda España, fueron centros de horror, adoctrinamiento, maltratos, robo de niños y quién sabe cuántas aberraciones más contra infantes y criaturas que no llegaban ni a los 10 años.

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Con eso me basta para no condenar una mierda y para no creerme de sus "víctimas" y sus "miles de mártires" ni la mitad de la quinta parte de lo que cuentan. Más que nada porque esos "recuentos" vienen todos de funcionarios franquistas y están hechos durante los años de la postguerra. Es decir: cuando nadie podía ya decir absolutamente nada en contra; se decía lo que decía el Estado y el que no: tiro en la nuca junto a la cuneta, delante del párroco del pueblo para que le diera la extremaunción.

Por eso no condeno. Sería como condenar "las atrocidades de los aliados contra los nazis" o condenar "las matanzas de milicianos del ISIS a manos de la aviación americana". Sencillamente, son cosas que no me sale de las pelotas condenar. Menos todavía cuando la Iglesia jamás ha condenado una mierda de todo eso, sino que sigue haciendo misas el 20-N, guardando el Valle de los Caídos y demás "chiquilladas" que hay que tolerar porque son sus costumbres y hay que respetarlas.

Como para condenar que cuatro o cinco anarquistas de un pueblo quemasen un convento o dos. Claro, está todo muy equiparado, sí.

menéame