"El patrón de ataques de los agresores, junto con su retórica, deja pocas dudas de que su clara intención es cometer genocidio", señaló Abbas Araghchi. El país norteamericano ha destruido o dañado más de 600 escuelas en todo el país persa, causando la muerte o heridas a más de mil estudiantes y profesores. Además, atacó otras entidades civiles y ciudadanos, como hospitales, ambulancias, personal médico, trabajadores humanitarios de la Media Luna Roja, refinerías, fuentes de agua y zonas residenciales.