Los valencianos, castellonenses y alicantinos han hablado y han vuelto a hacerlo en contra de su presidente, Carlos Mazón. La ofensiva del barón del Partido Popular (PP) contra el valenciano en las aulas ha pinchado en hueso y, aunque por la mínima, la lengua local se ha impuesto frente al castellano como base de enseñanza de los menores. “Ganan ambas lenguas y sobre todo las familias", ha intentado ocultar la derrota el conseller de Educación, José Antonio Rovira, aunque lo cierto es que el valenciano ha ganado con un 50,53% de los votos.