Publicado hace 1 mes por PacificadorGeneracional a elconfidencial.com

Las familias españolas se enfrentarán a un duro invierno por el alza de los recibos domésticos más básicos. La fuerte escalada de los precios de luz, gas y cesta de la compra en el último año apenas es la punta del iceberg y la realidad es que lo peor está por venir. Solo la guerra en Ucrania y el nivel del euríbor ya se traducirán a más de 300 euros adicionales al mes en el pago de las facturas más básicas -hipoteca, luz, agua y gas-. Con el encarecimiento de la cesta de la compra, el aumento se aproximará a los 400 euros adicionales mensuales

Comentarios

insulabarataria

#0 Dame la enhorabuena, ¡dentro de un mes nace mi tercer hijo!

pablisako

Jódete putín

El_Cucaracho
editado

¿Dónde quedó el famoso pacto de rentas? Porque los salarios no suben y los precios se disparan.

#3 ¡Enhorabuena!

Kantinero

Anteayer en el mismo medio:

Hace 1 mes | Por tremebundo a elconfidencial.com
Publicado hace 1 mes por tremebundo
a elconfidencial.com

La Europa de la crisis energética marcha a dos velocidades, y esta vez España se encuentra en el lad [...]

t
editado

Que gilipollas con préstamo variable no lo ha subrogado la hipoteca a tipo a fijo con mas de 8 años de dinero barato...?

El_Cucaracho

#7 A muchos le prometieron los gurús económicos que el interés no iba a subir en una década.

Ñadocu

#7 yo! Y no soy Gilipollas... Me sigue compensando tenerla variable... Tengo Euribor + 0,2 y me queda poco capital que amortizar. Mi próxima letra me sube 20€

StrangerCosas

Los americanos estarán orgullosos de nosotros! ¿Los que no lleguen a fin de mes que hacen?

Macnulti

No dejaremos a nadie atrás. Disfrutad lo votado.

P
autor

Os pongo esta otra noticia como ejemplo del tipo de noticia aporófoba que no deberíamos enviar a Menéame. Es aporófoba por implicar indirectamente que la pobreza, la precariedad y el subdesarrollo son cosas malas o negativas, puesto que esta implicación, a su vez, también va a conllevar la implicación indirecta de que los padres que hacen nacer a sus propios hijos en la pobreza, en la precariedad, en el subdesarrollo, en el capitalismo y en la monarquía estarán haciendo daño o perjudicando a esos hijos, y esta última implicación, a su vez, también conllevará la implicación indirecta de que los padres que hacen nacer a sus propios hijos en la pobreza, en la precariedad, en el subdesarrollo, en el capitalismo y en la monarquía son malas personas y malos padres, sin inteligencia, lo cual es aporofobia, incluso aunque esos padres fueran ricos, según nos cuenta la gente súper-ética y súper-inteligente de Menéame.

Debemos respetar el derecho que tienen los españoles, en tanto que seres humanos y en tanto que progenitores responsables por sus hijos, de considerar que la pobreza, la precariedad, el subdesarrollo, el capitalismo y la monarquía son circunstancias tan estupendas como para incluso hacer nacer y criar a sus propios hijos en ellas, a que sus hijos se las agradezcan tanto como ellos, los españoles, también agradecen esas circunstancias a sus padres.

Desde esta perspectiva, tener hijos es la manera más clara y evidente en que una persona puede mostrar su aprobación favorable del entorno económico o de las condiciones económicas en que dicha persona hace nacer a esos hijos. (Pues ¿qué persona haría nacer a sus propios hijos en un entorno económico o circunstancias económicas que considerase horribles?)

Quien es pobre es porque quiere votar capitalismo y monarquía.

España, pues, va bien y está bien como está, y la precariedad, la pobreza, el subdesarrollo, el capitalismo y la monarquía son cultura, costumbres, derechos, libertades, preferencias, elecciones, votos, hijos y ética de los españoles, y nos los tienen que respetar, así como nosotros, los españoles, también respetamos las costumbres y culturas ajenas.

No permitáis, pues, que las noticias e instituciones aporófobas os hagan bajar la natalidad, básicamente por 3 razones:

Por una parte, según el marco ético-cultural español, si lanzáis a un hijo vuestro a las ruedas de una locomotora en marcha, entonces la muerte de vuestro hijo no será culpa vuestra, sino que será culpa de la locomotora. Por tanto, por el mismo principio, si lanzáis a vuestros hijos a las ruedas de la locomotora que son la pobreza, la precariedad, el subdesarrollo, el capitalismo y la monarquía, por el procedimiento de hacerles nacer en estas circunstancias, el sufrimiento de vuestros hijos no será culpa vuestra, sino que será culpa de esa pobreza, de esa precariedad, de ese subdesarrollo, de ese capitalismo y de esa monarquía. Es decir, que no estaréis siendo vosotros quienes estén haciendo nacer a vuestros hijos en la pobreza, en la precariedad, en el subdesarrollo, en el capitalismo y en la monarquía, sino que serán la pobreza, la precariedad, el subdesarrollo, el capitalismo y la monarquía quienes estarán haciendo nacer a vuestros hijos en esa pobreza, en esa precariedad, en ese subdesarrollo, en ese capitalismo y en esa monarquía mismos, y por tanto vosotros no tendréis ninguna culpa.

Además, y en segundo lugar, lo importante es vuestro bienestar personal, no el de vuestros hijos, y al hacer nacer a vuestros hijos en la pobreza, en la precariedad, en el subdesarrollo, en el capitalismo y en la monarquía, vosotros estaréis satisfaciendo vuestras metas, objetivos y bienestares personales de tener pensiones, de ver satisfechos vuestros impulsos biológicos reproductores personales, y de poder divertiros imaginándoos a los ricos cabreados porque los pobres hacen nacer a sus hijos en la pobreza.

Y en tercer lugar, vuestros hijos no os podrán culpar de nada, porque cuando ellos se hagan mayores también arderán en deseos de hacer nacer a sus propios hijos en la pobreza, en la precariedad, en el subdesarrollo, en el capitalismo y en la monarquía, a que sus hijos les agradezcan todas esas circunstancias tanto como ellos, vuestros hijos ya hechos mayores, también os las agradecerán a vosotros.

No creáis, pues, a nadie que os diga que hay una guerra intergeneracional.