Actualidad y sociedad

Ningún político es pro-austeridad

No dudéis que Rajoy, Samaras o Hollande (la gran esperanza de la izquierda, le llamaban) estarían encantados de gastar como posesos si tuvieran la oportunidad; cualquier gobernante sabe que eso vende bien. Lo que les distingue de Pablo Iglesias, Tsipras, y Le Pen de sus oponentes no es su amor por las expansiones fiscales, sino sus promesas que un país puede repudiar o exigir la renegociación de sus deudas sin consecuencias.

Si algo deberíamos haber aprendido de la larga crisis europea y la cada vez más abultada serie de gobernantes del sur de Europa caídos en acto de servicio es que decir esto desde la oposición es muy fácil, pero una vez en el gobierno las cosas cambian. Es fácil prometer expansión, pero en realidad no hay dinero. Es fácil pedir nuevos acuerdos en Europa, pero negociarlos es otra cosa. Es fácil decir que podemos repudiar deuda, pero las consecuencias de hacerlo son siempre severas y los riesgos inasumibles.

El drama real de la crisis de la eurozona no es que los gobernantes del sur de Europa sean una panda de idiotas incompetentes que siempre aceptan los recortes que les dictan los alemanes o que disfrutan dejando a los niños sin calefacción
#1 Tampoco dudarás a estas alturas que privatizando a precio de saldo a tus amiguetes y perdonando fiscalmente a tu amiguetes, mientras que recortas derechos y libertades a los trabajadores sea la mejor forma de afrontar una crisis no crees?

menéame