Un lugar donde someterse a preguntas

Hola, soy promotor de una escuela autodidacta, legal, en España, te respondo

#73 Tomando como referencia mi experiencia personal y lo que he podido ver en varios centros públicos donde he trabajado, la verdad es que no estaría tranquilo si mi hija estuviera en según qué ambientes. Y no me refiero a la zona del colegio, o si hay más inmigración que la que puede asumir un centro, etc., simplemente por lo que se da en algunos grupos-clase que he visitado, la tristeza que veo en los ojos de los niños, las pocas ganas de estar ahí, el aburrimiento generalizado... Es desalentador, en la mayoría de aulas que he visto y estado, los niños no son felices, y me parece muy grave que sea así.

La religión en las escuelas creo que no procede, desde luego en las públicas y concertadas debería ser así. No tengo nada contra ninguna orientación concreta, pero eso debería recaer en las familias que tengan interés en promover o adoctrinar en esa fe, no en toda la población. Si alguien lleva a su hijo a una escuela privada (no concertada) católica, imagino que sabe lo que está haciendo y dónde se está metiendo.
#168 Gracias por la respuesta. En mi opinión, es lo que describes el mayor aliciente del fracaso escolar actual tan elevado en la actualidad del país. El hecho de obligar a alguien, en este caso niños/adolescentes, a hacer algo que ya no solo no disfrutan, sino que lo sienten como un castigo, es la forma más eficaz de causar una "rebeldía" por su parte porque es normal que alguien se rebele cuando le obligan a hacer algo dañino/desagradable.

Cuando echo la vista atrás, me vienen a la mente motivos claros y personales por los que nunca me gustó estudiar, desde leer como lectura obligatoria El Quijote, La Celestina y El Lazarillo de Tormes a la tierna edad de 13 - 15 años (cuando claramente son libros de alto contenido crítico, intelectual y adulto), hasta tener que memorizar una decena de páginas para vomitarlas en un examen en lugar de aprender de ellas.

Desgraciadamente, a los niños/adolescentes de ahora les siguen enseñando de la misma manera en las escuelas convencionales.

menéame