PREGúNTAME: ENCUENTROS DIGITALES

Hola, soy Enrique Dans, profesor de innovación en IE Business School. Pregúntame

#0: ¿Cómo convencerías a ciertas universidades españolas para que tengan exámenes más equilibrados en cuanto a dificultad y lo que se pide en el mercado laboral?

Porque a veces se da el caso de que asignaturas sobre un tema X con base matemática, pero que NO son matemáticas, que uno suspende por no ser hiperhabilidoso en matemáticas, con suspender me refiero a que aprueban un 25% de los presentados y que mucha gente se lleva esa asignatura de Erasmus a un sitio con un nivel más racional (que no regalado).

Se pone mucho esfuerzo exigir habilidades casi irrelevantes en el mundo laboral y luego sales con el título y ves que lo que has estudiado no es muy útil más que para enseñar a otras personas esas mismas habilidades, pero que a la hora de la verdad hubiera sido mejor enseñar eso de una forma menos exigente y complementarlo con una enseñanza de la aplicación práctica de esos conocimientos.

Pues eso... ¿Qué diría a esas universidades para que dejen de confundir dificultad con nivel?

PS: Afortunadamente me saqué el título, pero es fuera cuando ves que es poco más que papel mojado en el mercado laboral actual, porque en muchas asignaturas sólo te enseñan a hacer cuentas (y hacerlas muy rápido), no a resolver problemas. :-(
#85 El principal problema está en cómo se enseñan esas asignaturas. Cualquier profesor que suspende a más de un 25% de sus alumnos se está suspendiendo a sí mismo, por difícil que sea lo que uno enseña, siempre hay formas de explicarlo que lo hacen suficientemente accesible como para que la mayoría de los alumnos aprueben. Esa idea de que un profesor que suspende al 90% de los alumnos es de alguna manera bueno porque se convierte en un filtro es absolutamente repugnante. Yo a esos profesores "tan duros" los alejaría de un aula todo lo que fuese posible.
#122 En mi caso tuve a un profesor con el que sólo aprobaba el 20% de los alumnos. Todo el mundo lo odiaba, excepto yo: fue una de las asignaturas de la carrera en la que más aprendí. La asignatura era informática y la carrera LADE. Además de dar fundamentos básicos de la informática (historia, funcionamiento de la CPU, la memoria, etc.) tuvimos que hacer un examen EN PAPEL de los programas de Microsoft Office.
La parte de Word consistía en dos textos iguales pero con modificaciones de formato. Había que decir cómo se había llegado a esas modificaciones.
La parte de Excel consistía en un par de problemas de cálculo en los que había que dibujar una tabla y establecer las fórmulas anidadas (condicionales, búsquedas en filas y columnas, estadísticas, etc.) correspondientes.
La parte de Access consistía en un suspuesto bastante complejo de creación de una base de datos. En el examen que hice hablaban de una oficina de policía que quería tener un BD de delincuentes con sus datos, delitos, años de condena, etc. Para ello había que dibujar primeramente un diagrama E-R y luego crear las tablas y relaciones correspondientes. Finalmente, había que generar un conjunto de consultas. Todo por escrito.

Quizá la parte de hacerlo por escrito fuera excesiva, pero recuerdo como todos los viernes teníamos dos horas de prácticas (en ordenador) donde resolvíamos un taco de hojas con supuestos que el profesor había diseñado sobre estas tres herramientas. Cuando tenía alguna duda, le llamaba, me daba un par de indicaciones (que dicho sea de paso, eran tan vagas que apenas me servían para avanzar, por lo que tenía que llamarlo de nuevo al poco tiempo) y volvía a su mesa. Como hacer las prácticas no era obligatorio, más de la mitad de la clase no se presentaba aduciendo que "no servía para nada".

Con ello quiero decir que, además de tener buenos profesores, hay que estimular a los alumnos para que piensen por sí mismos y empezar a dejar las clases magistrales. Este profesor lo hacía, pero los alumnos, que no estaban acostumbrados a este estilo, no aprovecharon la oportunidad que tuvieron.

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