Os habéis empeñado en destruir a España

Estáis haciendo que le coja manía a la bandera de España. Entre unos y otros - ciudadanos y políticos -, incapaces de conciliaros los unos con los otros, de remar juntos para un bien común y de dejar vuestras polarizadas opiniones a un lado, para generar nuevas que solo estén orientadas al esfuerzo y consenso común, le estoy cogiendo tal manía a la bandera que poco me queda para renunciar a ella y no reconocerla.

Se que os dará igual, y os reiréis, y soltaréis barbaridades por la boca. Pero lo peor es que a mi eso me parece sano porque genera diálogo - siempre que medie el respeto - y con él podemos construir consenso. Pero el problema es que ya estoy tan agotado que empiezo a sentir que me rindo.

Hoy empiezo he empezado a soñar con que se puede construir un nuevo país, con una nueva bandera e incluso un nuevo nombre en el que los extremos, los puntos moderados y los centros no existan, para en su lugar, regir nuestras vidas, una sola idea de bienestar común y convivencia unida. ¿Suena a revolución destructora? No, ese trabajo sucio de prender fuego a todo ya lo estáis haciendo vosotros con vuestras guerras civiles incesantes, con vuestro egoísmo y vuestro afán de robar y defraudar, unos y otros - ciudadanos y políticos, repito de nuevo -.

He escrito esto en caliente desde la más absolutas de las serenidades. Triste, muy triste, porque veo que vais a prender fuego a España y a mataros entre vosotros, pero al menos los que ya os vemos desde fuera, albergamos la esperanza de que cuando ya no dejéis nada en pié, otros podamos alzar una nueva patria.

Bienvenidos los que creen que debería diseñarse un nuevo país sin bandos, luchas ni guerras internas. Abstenerse los que os habéis empeñado en destruir a España.