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Beneficios penitenciarios: permisos de salida, tercer grado... y la reincidencia

#3 No, dentro de la prisión permanente revisable no son posibles los beneficios penitenciarios ordinarios. Y te lo explico de la siguiente manera:

Por norma general, la concesión de beneficios penitenciarios se ajusta al total de la pena. Si una persona ha sido sentenciada a 14 años de prisión, sólo podría solicitar permisos de salida una vez cumplida la primera cuarta parte de la condena (3 años y medio) y podría acceder al tercer grado una vez cumplida la mitad (siete años). Si la persona tiene una condena de, pongamos, 100 años de prisión, el máximo de cumplimiento estipulado por ley, por norma general, es de 20 años de cárcel, pero a efectos de beneficios penitenciarios seguirían conservándose las mismas normas, es decir, cumplimiento de una cuarta parte para permisos (25 años) y la mitad para el tercer grado (50 años), lo que lleva a que esa persona tendrá que ser excarcelada una vez cumplidos los 20 años de prisión, a pesar de que ni siquiera hubiera podido solicitar permisos o haber cumplido parte de la pena en tercer grado.

Es decir, que a una persona que se supone que ha cometido un delito gravísimo por el que tiene 100 años de condena se le excarcela sin saber si quiera si está rehabilitado o apto para vivir en sociedad, si es que esa fuera la función real de los beneficios penitenciarios.

Con la prisión permanente revisable, lo que se hace es eliminar esta excarcelación por ley tras el cumplimiento de 20 años de condena. Lo que se hace es que, una vez cumplidos 25 años de condena, sin haber accedido a beneficios penitenciarios, el caso vuelve a pasar por el tribunal, que es el que decide si quiere mantener la prisión permanente, En el caso de que no sea así, y se dictamine una fecha máxima de cumplimiento, entonces los beneficios penitenciarios se ajustarán al nuevo máximo de condena.

Lo que se intenta con la prisión permanente revisable es que haya presos con condenas muy largas que cumplan el máximo de encarcelamiento, con nulas garantías de que esté rehabilitado, y que haya que "echarlos a la calle". En su lugar se tendrían a presos con condenas muy largas que cumplirían más años de cárcel pero que en vez de ser excarcelados a las bravas, tendrían que pasar por los procesos de garantías de reinserción que son los beneficios penitenciarios. Aunque, sinceramente, debido a la tipología criminal asociada a esas penas tan grandes de privación de libertad, sigue siendo muy difícil que consigan esos beneficios.
#4 Gracias por la información.

menéame