EDICIóN GENERAL

El hijo de Trump no madruga

#12 El número de puestos es finito, en teoría. Para que no lo sea se necesitan o grandes habilidades "sociales" o masters muy caros. Lo primero es algo que pocos tienen, y por lo que veo, es más común entre aquellos de ciertas posiciones (posiblemente en su familia le hayan enseñado muchas lecciones que otros no tendrían ni pagando cursos). Lo segundo, son másteres muy caros.

Nadie te veta la entrada a otra clase social; pero sí se hace que sea muy difícil el poder llegar a ella. Y no necesariamente por lo que entenderíamos como meritocracia en donde los méritos son la realización del trabajo concreto. He visto a gente muy capaz y motivada por mejorar la organización, proyectos y beneficios de la empresa, aplastada por jefes con amplio poder y lengua de serpiente que influyen en instancias superiores y que mantienen un control enorme y limitan mucho los cambios, de modo que no sucedan sin poner títeres o informantes directos de por medio.

menéame