EDICIóN GENERAL

Sobre el magnífico servicio de tutelado de la Comunidad de Madrid

Vivo en Hortaleza, cerca del centro donde viven estos menores no acompañados. He coincidido en la calle, en el bus y metro, hasta en el centro de salud.

Vivo junto a la UVA, epicentro de mi zona de la heroina de los años 80. Cientos de muertos y de enganchados que sobreviven como pueden. Todavía hoy usan el método del coche dando vueltas para vender su droga.

En el primero viven hacinados 150 niños. En el segundo están a la espera de las viviendas de realojo cientos de familias a las que no les dejan reformar sus deterioradas casas.

Se puede hacer mucha demagogia, pero la realidad es que los que roban en los bares o en los pisos por las noches. Los que roban en las joyerías que han cerrado por culpa de esos robos... no son ni los “menas” ni los de la UVA.

Por mi zona se queman coches de cuando en cuando, hay un contenedor de papel que reponen cada cierto tiempo. Y no son los “menas”.

No son ellos los que saltan por encima de la valla de seguridad del metro para no pagar el billete (suelen ser adolescentes bien vestidos).

No son los que roban carteras en el Mercadona.

Hortaleza no es un lugar especialmente inseguro. Es un distrito con más de 100.000 habitantes que oscila entre zonas muy pobres y deprimidas hasta zonas de alto lujo.

Donde ponen el punto de mira es una zona pequeña, donde predomina la gente mayor que lleva más de 40 años viviendo allí.

Hortaleza tiene las dos comisarías de policía a menos de 1 Km del centro de “menas”. Además de una academia de policías. Vamos que la zona está repleta de policía y de futuros policías.

Yo debo vivir en un universo paralelo. El que quiere ver peligro lo ve siempre, el miedo es libre, pero ese es un discurso fácil de vender y de comprar.

150 menores no tienen aterrorizado un distrito de más de 100.000 habitantes. En todo caso deberían referirse al pueblo de Hortaleza y ni siquiera podría realizarse tal afirmación.

No compréis discursos llenos de miedo y odio, es fácil dejar que otros dirijan nuestros temores. Que hablen las estadísticas, que enseñen las intervenciones policiales totales, por barrios, por calles...

menéame