EDICIóN GENERAL

La Audiencia de Sevilla condena por abuso sexual al empresario que fingió un beso con Teresa Rodríguez

#11 Si llego a mi trabajo y algún compañero gracioso me ha desmontado la silla y nada más me siento me hostio y los 10 que ahí curran se mueren de risa, normal no es. Yo habré sufrido "un innegable impacto psíquico, desazón e incluso humillación". Pero... ¿Es eso delictivo?
Tendría que decirlo un juez, pero si la empresa no toma medidas contra los que han hecho la "broma" podría acusar a la empresa de acoso laboral. Y si ha sufrido lesiones, podría denunciar igualmente a los graciosos.
Vamos que cartas para ser delito hay, otra cosa es que en un juicio pudiera quedar en nada.

menéame