EDICIóN GENERAL

Absuelven a un preso condenado por usar a su hijo para amenazar a su madre tras demostrarse que el niño mintió

#52 Seguramente tu mujer elige lo otro... ó que te den a ti las diez bofetadas.
#118 por supuesto, porque las mujeres pueden agredir sin que pase nada. Si yo fuese mujer también elegiría que me denuncien por abofetear a mi marido y verle pasar la vergüenza de denunciar una bofetada, se reirían en su cara pero mucho mucho.
#177 Pobrecito los hombres que se ríen de otros hombres... :-D
#179 gracias por darme la razón
#182 Si es así, no entiendo el resquemor hacia las mujeres, ¿no deberías de tenerlo hacia los hombres?
#177 Pues hay tios que llevan a racion diaria de hostias años y años... y no pueden denunciar porque a la maltratadora no le va a pasar nada. Puñetera santificacion de la mujer.
#197 Lo malo no es tanto que a los hombres no se nos haga mucho caso al denunciar como la doble vara de medir en cuanto a la percepción de una agresión. Antes se tomaba por el pito del sereno tanto a hombres como a mujeres víctimas de una agresión de pareja, que estaba mal, ahora a los hombres se nos sigue tomando por el pito del sereno pero es que además hay una sobrecompensación hacia las mujeres: el hombre que agrede es ahora un joputaopresor y se convierte en un paria social incluso si la agresión es leve, ocurre una única vez y ocurre en medio de una discusión subida de tono en la que hay agresiones por ambas partes, empezando la mujer. Mientras que la mujer que agrede es, bueno, una persona con carácter, que si pega es que algo habrá hecho el marido. Cero consecuencias. Es un caldo de cultivo que genera agresoras. Porque antes aunque al hombre agredido le tomaran por el pito del sereno, siempre tenía la posibilidad de devolver una agresión, aunque fuese un tipo pacífico, a las malas se podía defender, pero ahora eso es traerse la ruina. Entonces la mujer está en una situación tan de absoluta impunidad que casi tiene que resultarle difícil no recurrir a las manos en una discusión. No se lo pueden devolver, y si lo hacen, la cantidad de beneficios que puede sacar de ello le compensa. Y socialmente nadie le va a decir nada por pegar a su marido. Las otras mujeres incluso la apoyarán.

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