EDICIóN GENERAL

Memorial de los indios de Tepetlaoztoc quejándose al rey de los abusos de los encomenderos

#16 Estamos hablando de una sociedad agraria muy poco tecnificada. Esa semana (que a partir del siglo XVIII fueron agrupadas en 18 semanas consecutivas anuales, esto es, más de cuatro meses seguidos que solían coincidir con la época de cosecha) implicaba un desplazamiento más o menos largo hasta una hacienda y allí, durante siete días, eran explotados a tope. Volvían el domingo y entonces tocaba hacer milpa, esto es, cultivar maiz en las tierras propias (que, evidentemente, eran las peores: los conquistadores tuvieron buen cuidado de quedarse con las más fértiles). Aparte de eso, había que producir el tributo a la Corona (que se pagaba en especie, en forma de maiz, miel, etc) y cumplir con los servicios de ciudad y religiosos. Era tan bestia que en un memorial firmado en Cuba un corregidor se queja de que se está explotando tanto a los indios que estos van a desaparecer y concluye con una frase reveladora: "Y las Indias, sin los indios, no serían tales".
#19 Sí, pero te olvidas que la nobleza indígena también eran encomenderos, es más, las dos mayores encomenderos de Nueva España, en el Siglo XVI, fueron Isabel de Moctezuma y la Malinche, y lo que tú pretendes plantear como un conflicto racial, por un lado españoles y del otro indios, era un conflicto social, es decir, las clases altas viviendo de sus privilegios y explotando a las bajas, exactamente lo mismo que ocurría en Europa en esa misma época, y lo mismo que ocurría también en America antes de la llegada de los castellanos, donde, por ejemplo, todos los pueblos sometidos por los mexicas, debían pagar religiosamente sus tributos, incluidos seres humanos para sacrificios de turno, a Tenochtitlan.
#31 Es un punto interesante pero no enteramente válido: te doy la razón en que, en un primer momento, los conquistadores -conscientes de su inferioridad numérica y de la necesidad de mantener mecanismos sociales de control- reconocen ciertos privilegios a aquellos miembros de la aristocracia indígena funcionales a sus intereses. En los casos que comentas está claro por qué: la Malinche (doña Marina) es la esposa de Cortés y madre de su primogénito, amén de una pieza central a la hora de movilizar aliados contra los aztecas -que también eran un imperio y también hacían sus cositas con los pueblos a ellos sometidos-. Isabel de Moctezuma (nieta de Moctezuma y esposa del último tlatoani, Cuauhtemoc) fue "amante" de Cortés: tuvo una hija con él -que ella rechazó, imagináos por qué- y debido a ello, y a que representaba el último linaje real azteca, Cortés le dotó de la encomienda de Tlacopán. No era, ni mucho menos "la mayor encomendera de Nueva España", ojo.
Lo segundo, la explotación de las clases bajas europeas tiene mucho mayor fundamento pero con una serie de matices importantes: en el siglo XVI el grado de sujeción del proletariado agrícola en Castilla no era comparable ni de lejos al de los indios encomendados. Estos debían "pagar" a sus encomenderos, a la Corona y luego, además, proveer su propio alimento. Un campesino en Soria pagaba diezmos y gabelas, pero a un solo señor. Dicho campesino tenían la ventaja de que uno de cada tres días eran festivos -es lo que tiene vincular el calendario agrícola a festividades religiosas- y, además, de una religión que era parte de su base cultural. El tema sacrificios humanos es más complejo de lo que describes; de hecho, solo hay que leer a Bernal Díaz del Castillo flipando porque los sacrificados "iban de buena gana" a que les sacasen el corazón.
#34 Primero, es algo recurrente en la historiografía Latinoamérica vincular la crianza de la hija de Cortés e Isabel de Moctezuma, por parte de Juan Gutiérrez Altamirano, pariente de Cortés, con un supuesto rechazo de la madre en relación a la menor, porque fue fruto de una violación, cuando no existe ninguna prueba histórica que lo refrende, y cuando Isabel de Moctezuma venia curada de espanto, porque todos los que suelen recordar ese episodio, suelen olvidar que, a la edad de 12 años, fue obligada a casarse con su tío Cuauhtémoc.


Y sí, también debo recordarte que la encomienda de Tlacopan, hacia finales del siglo XVI, era considerada la más grande del Valle de México.

Igual que debo recordarte que los campesinos castellanos, desde la Edad Media, pagaban además de los diezmos correspondientes y las gánelas, impuestos como “la cena” para mantener la corte del Rey, pagaban la “fonssadera” , la pecha o el montazgo, y además sin tener a disposición la tierras comunales que los nativos tenían en la Republicas de Indios, lo que les aseguraba cierta independencia económica que un campesino en Castilla no podría ni soñar.

Y en relación a los días festivos, uno que es hijo y nieto de agricultores, no debe retrotraerse al siglo XVI para saber que, de cada tres días uno era festivo, nanai de la china. Lo serían de forma oficial, pero no oficiosa, igual que también, de forma oficial, había establecido Felipe II la jornada de 8 horas con descanso dominical en las encomiendas.

Y en relación a los sacrificios, también te recueros las quejas del cacique totonaca el Gordo a Cortés, ante la llegada de los enviados mexicas, así que de muy buena gana no irían todos.

menéame