EDICIóN GENERAL

Robert Foster, el político estadounidense que se niega a quedarse a solas con una periodista

#20 Llevas toda la razón.
El #metoo en un principio estaba bien para destapar a los verdaderos depredadores, pero rapidamente se convirtió en un arma. Un humorista tuvo mal rato porque una periodista contó la historia de una mujer que tuvo una cita con él y no se lo paso bien, calificandolo de violador.

Y lo que dices del tema de las empresas, al menos en EEUU una de las figuras es el mentor, y los hombres en puestos directivos ya no hacen de mentor de mujeres, por lo mismo.
#36 El día que las demandantes de Harvey Wenstein aceptaron un montón de millones para callarse la boca, demostraron que el #MeToo es un montón de mierda.

menéame