EDICIóN GENERAL

Machacando con el tema

Hola, John Smith diMeo. Antes de todo, gracias por animarte a dar tu opinión (sé lo difícil que es hacer eso, yo la doy muy poco entre otras cosas porque el ambiente aquí a veces me parece poco sano). Segundo, gracias por el soplo de aire fresco. Y tercero, yo creo que no hay que olvidar que Menéame no representa la sociedad. Antes de las elecciones generales, un meneante quiso realizar una encuesta (sin duda nada científica, pero creo que apunta tendencias) sobre a quién pensaban votar los meneantes en las elecciones. Salió el mayor porcentaje de Podemos (lejos de la mayoría absoluta), pero en el segundo puesto estaba Vox.

Hace poco, un artículo lo decía: parecía que la izquierda había conseguido, en los últimos años, crear una serie de consensos sociales en los que todo el mundo estaba de acuerdo. Es decir, todo el mundo (hasta la derecha) opinaba (o, al menos, eso declaraba públicamente) que la contaminación estaba mal, que invertir en ciencia estaba bien (son ejemplos, ahora entro al detalle clave), o que el feminismo planteaba medidas positivas. Y que, en el fondo, el surgimiento de Vox y su ideología asociada representaban una pataleta procedente de aquella gente que sentía que el mundo que ellos querían (en este caso, privilegios hacia los varones) había quedado relegado. Su forma de protestar: votando a los partidos como Vox, y con una sobrerrepresentación en Internet como forma de darse fuerza.

El feminismo es un movimiento positivo ante una situación injusta, situación que además causa bastantes muertes cada año. Como todos los movimientos, puede tener sus errores, sus exageraciones, o sus momentos en que alguien se aproveche de él. Podemos criticar todas esas cuestiones, sin con ello plantear una crítica a la totalidad. Pero en este caso no. En este caso tenemos, aparte de gente más o menos normal con sus opiniones variadas, trolls profesionales, gente que se dedica de manera profesional a hacer campaña a favor de los partidos, y también gente que se ha sentido (con más o menos razón) maltratada por el sistema o por sentencias judiciales, y que consideran entrar en estas páginas y atentar contra el feminismo una labor casi mesiánica. Los maltratadores, por poner un ejemplo, no tienen problema con entrar en Internet.

Es decir, que es difícil que encuentres aquí un debate sosegado, razonable y constructivo. Pero por otra parte, se aprende: ahora, un mísero 10% está cambiando la orientación del 100% de la sociedad gracias a un quizás 40% que se pone de perfil. Quizás sea lo más peligroso. Ya lo decía Machado: lo que ha de helarte el corazón es esa media España que "bosteza"...

menéame