EDICIóN GENERAL

Investigación entre 2.500 trabajadores de Iveco: un año de cárcel por enviar el video sexual de Verónica

#83 Es de cajón de pino que una cosa es grabar algo íntimo o que te graben de forma íntima y otra muy diferente es reenviar algo sin pedir el consentimiento expreso. Especialmente un material sensible. Y da igual que fuese una relación sexual o una relación sexual con su amante o una relación sexual aceptada con los vecinos del cuarto. Es privado y lo han de respetar.

La gente es, o quiere ser, muy ignorante en lo tocante a la privacidad de otros. Pero si les tocase a ellos otro gallo cantaría. Como dicen en la noticia, todo aquel que difundió el video se considera o debería considerar colaborador necesario para la revelación de secretos.

Parece necesario enseñar a la ciudadanía tanto sentido común en el uso y compartición de datos propios y ajenos como legislación al respecto.
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Lo que me sorprende es que mencionan el caso de Olvido Hormigos: "cuyo vídeo íntimo también circulo en la red, después de que ella lo compartiese con su amante. En ese caso, sin embargo, no se pudo constituir un delito de revelación de secretos, pues para que se diese el mismo, antes se tenía que haber obtenido ese archivo de manera ilegal. Y fue la concejal socialista quien primero lo compartió". En ese caso ella compartió el secreto con una persona, no con el resto del pueblo. Y eso sigue siendo un secreto (compartido entre dos).

Me alegro de que eso cambiase en 2015. Todo lo que implica datos privados de una persona, y sobre todo aquellos especialmente sensibles, ha de ser protegido con uñas y dientes.

menéame