EDICIóN GENERAL

Un niño de 11 años, víctima de acoso escolar, se lanza por una ventana en Mislata

#10 Eso es señalar la Luna y mirar el dedo.
El problema no es la xenofobia. Si no le hubieran hecho bullying por ser moro lo hubieran hecho por ser gordo, por llevar gafas o cualquier otra cosa. Pero en esta sociedad infantilizada nos fijamos sólo en los efectos pero nunca en las causas. Y los buenistas son gran parte del problema.
#19

En lo de los buenistas, no te digo que no. De hecho, al menos en el acoso escolar, los buenistas han sido una peste.

Pero, en este caso, se han metido con él -segun parece- por ser inmigrante.

Y lo que te quiero decir, precisamente, es que esta es el discurso del odio que hay que perseguir.

Los "buenistas" que tú dices, llaman xenófobo al que busca evitar la inmigración ilegal -que trae muchos problemas al país- pero que no rechaza la inmigración ordenada.

De hecho, los "buenistas", en el tema del acoso escolar, son una verdadera rémora para la solución del problema. No oyes de ellos otra cosa que "no demonizar al acosador"; "no culpabilidad al niño acosador"; "proviene de un ambiente desestructurado"... Al final siempre pierde la víctima.

En el caso de mi hijo, ya os he contado que Inspección lo solucionó.. porque el acosador era un profesor.

En la niña, acosada desde los siete años, no hubo manera. Los profesores nunca veían nada. Joder, un jauría de niñas de siete años no tienen apenas disimulo, vigilalas desde lejos y lo verás... Lo veíamos nosotros al ir a recogerla... Muchas reuniones inútiles con docentes, orientadora, dirección. Escuchamos mucho "son cosas de críos"; "es que su hija no se integra"; (parece ser que una niña gordita tiene la culpa de que elijan siempre juegos de carreras para reírse de ella) y así.

Por cierto, casi es ya un mantra el que el fútbol sea causa de acoso escolar. No niego que sea así en algún caso. Pero para el bullying solo se necesita una víctima, un grupo de acosadores, y profesores que pasan. En el recreo de mi hija nunca se jugó al fútbol. Elegían juegos de correr, el "pilla pilla", para reírse de ella. Cuando jugaban alguna vez al baloncesto, era siempre para no pasarle ni un balón o mandarlo lejos de su alcance y reirse de ella. Un día le bajaron el pantalón del chándal (siete años, no piensen nada sexual) en una piscina de bolas, para humillarla.

Un hijo puta, para ejercer, no precisa otra cosa que su propia maldad.

Mi hija es feliz ahora, una mujer de bandera, convive con su pareja, ha olvidado aquello.

Yo, no.
#44 Me alegro mucho de que digas que tu hija lo ha olvidado y que tiene una vida completamente ajena a esa ingratísima y horrible experiencia. Yo sufrí bullying un par de años, sólo un par (2o y 3o de ESO), y no fuí, ni de lejos, de los más afectados por ello (había uno que vino de otro colegio al que solían vaciarle papeleras en la cabeza y pegarle después, previos meados en ella. Otro al que le hicieron beber pis haciéndole creer que era un 7-up, otro que era orejón que todas y cada una de las mañanas se encontraba la pizarra completamente llena de insultos hacia él - el más célebre era "su nombre" Airlines, por las orejas - en fin, vi de todo). Robos de dinero sin parar, poner guarrerías en un bocadillo de otro y reírse cuando se lo comía, 30 chavales esperando en la puerta del instituto para pegarle al más débil de todos que sólo queria irse a casa y salir de esa pesadilla hasta el dia siguiente, pintadas ofensivas en la fachada de un videoclub que tenían los padres de uno, de todo.

En mi caso no era por gordo, sino por tímido y por un eccema facial que tuve, que me valió el apodo de "gamba" por la rojez. Como digo, no fuí de los más afectados, pero a pesar de ello tuve que soportar, por ejemplo, como en una excursión le dió a "los de siempre" por inventarse una canción y tirarse la hora que duraba el viaje en autocar cantándome insultos, mientras yo sólo quería desaparecer. Curiosamente, después de la incansable canción ese dia me dió por rebelarme y enfrentarme a ellos, pero me salió el tiro por la culata (lo recuerdo como si fuera ayer): al verme rebotado, 10 contra uno, lo que conseguí fué divertirlos más, que subieran el volumen y me insultaran con más ganas aún. Imagínate como me sentí (cierto es, también, que los profesores, oyendo esa "canción" ni se levantaron de su puñetero asiento allá por la parte delantera del autocar).

Te lo digo porque muchos de los que lo hemos sufrido, aunque no seamos siquiera los que lo hemos sufrido más, nunca lo olvidamos del todo (y sinceramente que espero que tu hija verdaderamente lo haya olvidado, y como dices esté ahora perfectamente). Yo ahora soy un hombre normal, soy ingeniero, tengo novia, un buen trato con mis padres y mi familia, un tarbajo y una vida razonablemente buena y con potencial... si, pero aún así hay dias en que sueño con eso, después de tantos años. Y a veces me pregunto hasta qué punto eso pudo afectar a mi personalidad (me ha costado años empezar a ser asertivo, y aún hoy, no lo soy del todo, tengo ciertas inseguridades sociales). E insisto en que comparativamente con otros, lo mío fue suave.

A lo que voy, es que a parte de estos desgraciados casos de chavales tan hundidos que acaban matándose y que son la máxima expresión del destrozo que se le puede causar a un niño o adolescente en estas circunstancias, también hay que acordarse de que la gran mayoría de los que sufren acoso escolar, sobreviven, pero son afectados de por vida en muchos casos. ¿Sufrir esto en una etapa de crecimiento psicológico -incluso neurológico- tan crítico y sensible? Condena a muchos a la inseguridad, al miedo, a veces hasta a la fobia social (conozco a uno en esa situación). Incluso afecta al aprendizaje, a los resultados académicos y por ende, a su futuro (un chico o chica en esa situación no puede concentrarse en la materia, sólo piensa en cuánto queda para el maldito patio y reza para que ese dia haya suerte y no le insulten demasiado, y ya veremos al dia siguiente). Incluso he visto casos de revanchismo, cuando una exvíctima se convierte en verdugo de otros en una especie de sobrecompensación psicológica (yo mismo me vi tentado a ello cuando por suerte se terminó mi época de víctima, aunque creo que mi educación y el apoyo de mis padres prevaleció).

¿Pero qué se puede hacer? Como decia en otro comentario, en mi familia hay un profe de filosofía al que llegaron a insultar por la calle sus alumnos cuando iba con su hijo pequeño cogido de la mano a tomar un helado (hay que ser retorcido y cabronazo para hacer eso a gritos con su hijo pequeño cogido de la mano). Otro dia que iba solo, recibió hasta pedrazos coreados con insultos. Hay centros en los que hasta los propios profesores son acosados, y tienen las manos atadas.

Disculpa el textazo, quería contar todo esto al leer tu comentario.
#161

De perdona, nada, yo también me desahogo cuando puedo expresar la rabia que me entraba.

menéame