EDICIóN GENERAL

Motivos audiovisuales de un desencantado con Podemos para votar este domingo

#4 Entre este comentario y el párrafo cuartelero de dogmas inalterables de #0 sobre cuán buena es la izquierda de hoy defendiendo un cliché*, lo que está claro es que quien considera como imbéciles a sus votantes, sin menoscabo de que así los trate la derecha, es esta nueva élite de salvaclases y efebosofistas que le ha salido a la "Izquierda". Hoy mismo he escrito dos comentarios sobre el asunto:

www.meneame.net/c/26876784
www.meneame.net/c/26877630

Si al menos #0 hubiera empezado sus peroratas con un "creo que" no tendría apenas problema...

(*) Las medidas de Podemos (y en menor grado las del PSOE, pero participan de las mismas ideas-fuerza) de recaudación impositiva y gasto son un ejercicio nostálgico de socialdemocracia dura y nuevo socialismo más cercano al voluntarismo que a una memoria económica solvente. Lo que pretende recaudar Podemos con 7 y hasta 10 puntos en subidas de impuestos de marginales máximos y otros impuestos (IS, patrimonio, tasas bancarias y digitales...) es una migaja al lado de lo que pretenden gastar (no hablemos ya si pretenden imponer una RBU y no solo esa renta mínima de 600 euros a 4 millones y medio de hogares), y muy problemático ya dados el déficit público, la deuda y la insostenibilidad de partida de las pensiones en la actualidad.

Para hacernos una idea del populismo fiscal que les motiva, aun subiendo el marginal máximo a las rentas dentro del top 3.75% (rentas a partir de 60001 euros, ver INE www.agenciatributaria.es/AEAT/Contenidos_Comunes/La_Agencia_Tributaria ) 55 puntos hasta alcanzar el 100%, es decir, la pura confiscación todo nuevo euro por encima de los 60000 euros, apenas recaudaríamos 30.000 millones de euros (solo la medida de la renta mínima a los 4 millones y pico de hogares se lleva esa cantidad, que FALSÍSAMENTE Podemos contabiliza en 10000 millones; basta multiplicar 600*12*4millones). En realidad, sin embargo, se recaudaría mucho menos, ya que la elasticidad de las tasas impositivas con respecto a la fuga de capitales, aunque no patente en todo el tramo fiscal, sí empieza a surtir efecto con los que sí tienen posibles para huir y formación para manejar los consejos de sus gestores y abogados (curva de Laffer corregida y curva de Phillips, que si bien son modelos teóricos, sí pueden servir como un mínimo ajuste, del mismo modo, salvando las distancias entre la economía y la dinámica, a cómo la ley de la inercia es una ley ideal que al menos nos sirve para medir las desviaciones reales a las que se ven sometidas todos los objetos del mundo): www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/00036846.2014.972548
www.jstor.org/stable/2118031?seq=1#page_scan_tab_contents

A esto, que no es poco, hay que añadir lo más importante, lo que atañe al problema de España. Hablo de su rencor antipatriótico, su complicidad con los soberanistas, su repugnante asimilación de la leyenda negra, su amistad con filoetarras, su amistad con regímenes teocráticos y bolivarianos, su cercanía a potencias emergentes o que esperan una reconsolidación (hablo de Rusia y China, que a priori acercarse a estas no es un problema, siempre hay que tener presentes las alianzas presentes y futuras dentro de la dialéctica imperial que se aproxima; el problema radica en los ecos nostálgicos de ciertas ideologías que inspiran esos acercamientos) antes que a la potencia propia, su total simpatía con las ideologías posmodernas feministas y culturales, su marxismo de postín (si fuera marxismo ortodoxo, hasta se ganarían cierto respeto por mi parte, aun dentro de ese mal doctrinal, pues al menos sí estarían dispuestos a defender cierta patria, aunque fuera la de los trabajadores y a hacerlo sin cinismos)... En definitiva, porque representan la ANTIESPAÑA.

Por cierto, esta crítica de populismo fiscal que hecho antes se la puede hacer perfectamente a VOX, cuya rebaja fiscal impondría las mismas tensiones, aunque ahora por debajo en la recaudación, al déficit y deudas que padecemos, por mucho que puedan reducir las duplicidades a cero, cosa imposible de conseguir. Podemos cortar venas superfluas (flujos de gasto) que lleven sangre o dinero a diferentes regiones del estado, pero no podemos eliminar otros flujos sin gangrenar esas partes; al final los recortes para una mejor eficiencia (cosas por las que abogo, no obstante) no podrían rebasar un límite peligroso para seguir proporcionando ese flujo asistencial y de sostén, y VOX solo podría eliminar muchas instituciones irrelevantes o superfluas pero del resto que proponen solo podrían hacer un cambio cosmético o de nombre.

menéame