EDICIóN GENERAL

Profesores con superpoderes

Esto lo escribí hace unos días, reflexionando sobre mis más de veinte años de profe de secundaria en la pública...

"Ser profesor en este país y en 2019 es: 5 años de universidad + oposiciones muy difíciles + clases sobrecargadas con alumnos a menudo violentos, provocadores, insolentes, ingratos, que rechazan explícitamente el trabajo, la autoridad intelectual, los adultos, las dificultades, incapaces de estar atentos o en silencio más de unos pocos minutos, adictos a los móviles y/o a Internet, con problemas de sueño, indiferentes u hostiles hacia sus profesores (los únicos en muchas ocasiones que pueden ayudarles), padres a menudo cómplices de sus hijos, de mala fe frente a la realidad del nivel y el comportamiento de éstos, niveles catastróficos medio de la gran mayoría del alumnado en lengua, lectura, comprensión oral y escrita, etc. Profes apoyados (o no) por su jerarquía, a veces negando la realidad más brutal, profes atrapados en un sándwich triple compuesto por alumnos (de niveles sociales dispares, religiones heterogéneas), el director, los padres, la inspección + una mala imagen del profesorado en la sociedad que desconoce completamente la realidad de esta profesión y que los tilda con odio de funcionarios vividores que se quejan porque "tienen demasiadas vacaciones", sí, esos que hacen más de 45 horas de trabajo/guardería por semana (preparación de clases, gestión de conflictos, concepción y corrección de exámenes y trabajos, reuniones varias, ayudar a los alumnos a entender por qué es importante ser un buen ciudadano además de ser un buen estudiante, a la convivencia, etc... además de seguir formándose, transformarse o improvisarse policía, educador, monitor, psicólogo o animador de tiempo libre...

Estamos jodidos, pero bien!"

Viene al hilo porque desde hace unos días estoy de baja por depresión. Nunca me imaginé que llegaría a estar tan quemada por mi trabajo, un trabajo que adoro y que me está matando. Ya he tenido que sufrir la muerte por infarto de dos amigos y no quiero ser otro número más en la estadística de los que han "muerto con la botas puesta" en la enseñanza.
#13 poner las oposiciones como mérito
España siglo XIX
#15 Como mérito lo interpretas tu, a mi me parece un requisito.
#18 Una gilipollez de sistema de selección que no se practica en ningún país serio y que solamente vale para que los que aprueban alardeen de ello toda la vida para escurrir el bulto y escapar de su responsabilidad
#19 Sigues demostrando tu ignorancia.
#15 Algunos tenéis la empatía en el culo.
#13 Ánimo. En esta sociedad hay muchos sufriendo situaciones parecidas, profesores y maestros incluidos, porque parece que en los últimos 100 o 150 años todo se ha ido industrializando cada vez más, incluidas profesiones básicas en las relaciones humanas como la medicina y la educación. Antes contaba más el factor humano, mientras que ahora en la era industrializada se pone el énfasis en la burocracia, las estadísticas y a veces incluso en modificaciones absurdas por motivos personales o políticos. Es más, este tipo de tendencia parece ir cuesta abajo sin frenos y según algunos cada vez peor. Y como el sistema de por sí no parece estar interesado en volver a pensar en el bienestar humano, no queda otra que hacer cada uno lo que pueda mientras al mismo tiempo se cultiva la fortaleza interior para mantenerse en calma sea cual sea el temporal o situación exterior.
#13 Así es. Yo no me he dado de baja nunca aunque lo he pasado muy mal muchas veces. Hace unos años acabé en un centro que dentro de lo que es la pública se puede considerar "tranquilo", y puedo irme a casa solo con un par de cabreos a la semana.

menéame