EDICIóN GENERAL

Los límites de La Resistencia: la trampa en la que ha caído Movistar que acorrala a Broncano

Es un empresa privada. Puede hacer lo que le salga de los cojones. A ver si empezáis a entender que existe la voluntad privada.
#14 ¿Y el límite es...?
#16 El límite es no hacer chistes sobre víctimas de ETA.
Como por ejemplo en la tele de público no se harían chistes de víctimas de Franco porque su público no lo permitiría.
#19 Oh, ya entiendo, cada público tiene su sector concreto de lo que le gusta oír y de lo que no. Flaco favor hace el humor si sólo hay chistes para que el ya viene "reído de casa".
#21 Es en ese tipo de programas, los chistes son unidireccionales, para los progres está bien reirse de las víctimas de ETA.
Y es que la gente te está vendiendo que programas como Broncano, ignatius o keké son lo más del humor, cuando no son más que telebasura
#22 Por eso digo, que los chistes van agrupados en sectores, por grupos que quieren oír lo que quieren oír. Es el problema de los tabúes, las cosas intocables, con las que no hacer bromas que todos los sectores -a un lado y otro del espectro- tienen. Es típico desde hace muchos años hablar de los límites del humor.
#22 En ese programa crearon un perfil de Grindr de Federico García Lorca mofándose. Pero para eso no tenéis ojos algunos me parece...
#22 ¿Te importaría recomendarme un humorista que te guste a ti, porfa?
#163 Queipo de llano
#163 Marianico el corto, José Mota, Arévalo... Pues anda que no hay ejemplos de humor inteligente que no le molan a los progres!!!
#22 Sabés lo que no es unidireccional? El retraso de los ofendiditos.

www.huffingtonpost.es/entry/el-sketch-de-broncano-en-la-resistencia-so
#21 Es qué los medios de "comunicación", son como mítines políticos, los ven los qué ya estan convencidos.
#64 A mí me gusta que haya humor de muchos tipos... zafio, sal gorda, fino tipo inglés, del absurdo, humor visual, slapstick... PERO es mi gusto personal, no puedo ni quiero imponérselo a nadie. :-)
#16 Supongo que cada uno tiene los suyos, a mí me tocaron con los cojones con el rollo de la bici para Ponce, aunque la cosa tuviera su gracia.
Desde luego no tienen la obligación de promover valores correctos ni es su cometido, pero de ahí a aplaudir y reír conductas reales que obtienen un beneficio espurio de su posición, para mí se pasa de la raya.

Y la verdad que en eso Broncano es un genio. No en pasarse de la raya, sino en nuevas formas de publicidad y de su relación tanto con público y anunciantes. Buen ejemplo de ello es su programa de radio, la vida moderna, donde la publicidad se convierte no pocas veces en contenido. Y eso es algo que merece una buena reflexión.

A raíz del asunto de Ponce dejé de seguirlo de cerca, me cortó bastante el rollo, veo alguna entrevista si me interesa el invitado. Hace poco vi una, no recuero cual y Castella hizo un comentario interesante. Explicaba la típica escena de la cuenta de un restaurante donde hay cierta confianza con los dueños y se cruzan agradecimientos "gracias", "no, gracias a vosotros", "no, a vosotros, a vosotros...".
Concluía que en lugar de tanto agradecimiento prefería cenar por la cara. Y a la vista está que hambre no pasa.

Luego, no son hechos puntuales y describen ya no una manera de hacer humor, si no una manera de pensar que se filtra en el humor que hacen. Y en la parte de humor por mí ninguna objeción. Pero será que estoy empezando a conocerlos más y algunas cosas ya no me hacen tanta gracia. Algún tiempo llevo dándole vueltas al asunto:
opinionincorrecta.blogspot.com/2018/06/la-vieja-comedia.html

Que su cometido no sea más que el de hacer humor y no el de erigirse en modelos para la sociedad no quita que en cierta forma cumplan también con ese segundo rol, lo quieran o no. Y de alguna manera contribuyen a asentar los modelos de pensamiento y conducta que son socialmente aceptables y los que no, desde el púlpito en la comunicación que les ha sido dado. Pero tampoco nos vamos a rasgar las vestiduras, ya se sabía que alguno tenía un interés más que notable por la cosa de la pasta.

Dicho esto, sobre el tema del monólogo que no he visto, no creo en la censura, si no te gusta algo no lo ves y punto.
Y claro que hay límites en el humor, que se lo pregunten al cara anchoa, sucede que cada uno tiene los suyos y los encuentra en un lugar distinto, donde en lugar de encontrar la gracia encuentra otras sensaciones que pesan más. Lo que no tiene sentido es convertir el mal gusto, que al final es subjetivo, en delito como se viene viendo en los últimos tiempos.

menéame