EDICIóN GENERAL

Los empresarios quieren más inmigrantes, los obreros y parados no

#8 Si lees a Marx de verdad (en vez de entrecomillar las partes que te interesan) se ve que el ejército industrial de reserva no tiene nada que ver con la importación de mano de obra, sino que es un residuo necesario de la dinámica de producción capitalista; subrayo esa palabra porque significa que es independiente de la voluntad o la ideología de los capitalistas, ya que es una consecuencia del sistema en sí. Lo que tú describes son dinámicas de oferta y demanda de trabajo, y además las expones erróneamente ya que no son dinámicas automáticas. En tu caso de la importación de la mano de obra hay, así a ojo, miles de cosas que evitan la bajada de sueldos: un aumento del consumo a causa del crecimiento de la población, la reconversión de los trabajadores en emprendedores por la falta de demanda de trabajo, leyes que establecen salarios mínimos, ayudas sociales para el paro, ayudas sociales para la educación y la reconversión y la creación de empresas, etc. Es más, para que tu dinámica fuera cierta al 100% la cantidad de trabajo necesaria y la cantidad de riqueza producida deberían ser estáticas (y no haber ninguna intervención estatal) lo cual es obviamente falso.

Se puede estar a favor de la inmigración y de los obreros a la vez. Irónicamente, al proponer un dilema entre los dos, eres tú el que muestra una visión binaria de la realidad.
#28 No nos confundamos, aqui nadie está contra la inmigración, siempre que sea legal y regulada. Tan solo ponemos de manifiesto la puta realidad: Que la inmigación ilegal beneficia a la patronal, porque son gente que trabaja por lo que sea y no tiene capacidad de luchar por mejores condiciones de trabajo. Y esto nos perjudica a todos los demás.
#35 Pero igual habría que poner más énfasis en mejorar la inspección de trabajo que en poner fronteras más altas.
#40 son cosas distintas y no excluyentes.
#28 Otra cosilla que se me olvidaba. Es también de tener en cuenta como la emigracion también beneficia enormemente a los gobiernos africanos, siendo una valvula de escape para que no estalle la revolucion en su propio país.
#41 Me parecen estupendos tus comentarios y tu discurso, pero estás obviando en todo momento el padecimiento del inmigrante, que es precisamente el elemento más débil de esta relación y el que mayor protección requiere.

La mano de obra barata se combate con mejoras sociales cuando hay paro y salarios mínimos cuando hay trabajo. Cerrar fronteras es la solución más fácil y cómoda.
#58 La solución es: Primero, hacer la revolución aquí, y lo segundo ayudarles a hacer la revolución en sus respectivos paises. ¿Inmigración?. Cuando se necesite mano de obra. Y en las mismas condiciones que todos los demás. Todo legal y bien regulado.

Si, a mi también me dan mucha pena, pero aquí no cabemos todos. Ojalá se pudiera, pero no. Cabe recordar que estamos compitiendo con paises con derechos laborales inexistentes, y así no se puede.
#41 Igual que lo ha sido aquí cuando muchos jóvenes han tenido que buscar trabajo en otros países ante la crisis. La migración es una estrategia de adaptación éxito. Tiene beneficios y problemas. Donde hay casos y casos. Pero en general trae más beneficios para todos.
#28 Aún con todas las objeciones que planteas, más o menos precisas, lo que expone #8 como fenómeno aislado es incuestionable.

Ahora bien, respecto a la cuestión de las fronteras que menciona al final, hay que ver el reverso de la moneda: si no viene la mano de obra "barata" será el capital el que vaya a buscarla en más medida aún y el resultado para el mercado laboral sería con toda probabilidad equivalente. Se llama deslocalización y es lo que ha moldeado el mundo en el que vivimos mucho antes que la migración de las personas. Aunque ese fenómeno no sea aplicable a todo el trabajo desarrollado sí va a afectar a la totalidad del mercado laboral, tendrás camareros nacionales pero despídete de esa planta de automoción, luego, las gallinas que entran por las que salen, poco más o menos.

Así que si lo que quiere es cerrar fronteras para mejorar el mercado laboral que empiece por cerrárselas al dinero. No obstante ese es un pilar inamovible del sistema económico neoliberal en el que vivimos, tanto como lo son los beneficios del capital, que proceden directamente de los trabajadores. Es el expolio convertido en sistema económico, no hay más.

De hacer tal cosa entonces dirían que no entra inversión. Porque claro, en un marco que legitima los beneficios de tal expolio y la sacrosanta propiedad privada con él obtenida nadie se va a atrever a forzar esa inversión. Y he aquí por fin hemos llegado donde hay que meter mano.

Por otra parte lo que pone el límite entre intereses del capital e intereses del proletariado no es (o no debe ser) la disponibilidad y volumen de este último como sería en una pura relación de oferta y demanda que es lo que describe Marx (analizando el fenómeno de forma aséptica) sino que obedece a una cuestión regulatoria y normativa donde los poderes del estado pueden y deben actuar, que es precisamente lo que trata de evitar el neoliberalismo, que no es mucho más que los intereses del capital. Otra cosa es que los poderes de turno se dediquen a juzgar tuiteros en vez de hacer lo que toca.

Sucede que llegados a este punto de mercantilización incluso los derechos se convierten en producto de mercado sin rubor alguno, ahí está la golden visa sin ir más lejos. Pero en realidad no es nada nuevo, la concepción del derecho por encima del poder efectivo (para el caso el económico) en realidad es un invento reciente que aún tiene más de decorado que de edificio sólido.

Lo que hace con ese extracto de Marx sobre el ejército de reserva industrial (concepto bastante ligado al de la renta básica, por cierto), en lugar de citarlo, es en realidad apuñalarlo para justificar ciertas tesis xenófobas. El origen de tal "ejército" obedece a una cuestión demográfica antes que migratoria (aparece en el mismo punto en que aparece un excedente, en términos más historiográficos, así que es consustancial al capital en sí mismo) pero algunos están obsesionados con la procedencia de las personas, lo que al final viene a ser racismo.
Una de las características más deleznable y sintomática de la flaqueza de algunos seres humanos es la tendencia a ser duro con los más débiles y débil con los más duros.

Sus tesis, tipo Hogar Social y semejantes, se resumen en que el problema de los pobres de aquí es que vienen pobres de allí y les roban las migajas que dejan caer desde las clases altas y les corresponden por "derecho patrio". Francamente, me es difícil imaginar una mentalidad más miserable.
Para cuando se den cuenta de que les están robando, y no precisamente los inmigrantes, ya estarán criando malvas. Y el problema no se soluciona porque en realidad lo que ellos quieren no es que dejen de robarles, es ser como los que les están robando.

Puede que les voten los ignorantes y puede que lo intenten poner en práctica y no funcionará porque están equivocados.
Ese ejército, que se podría ver como paro estructural, a lo sumo se reduce o aumenta de forma localizada, igual que la competitividad entre países y precisamente por cuestiones de competitividad.
Muchos tal vez se conformen con eso que lejos de ser una solución es el problema en sí mismo. Lo puedes repartir como quieras pero la suma total va a a ser siempre la misma dada una "necesidad de acumulación de capital" igual, que es según Marx el factor responsable del volumen de tal ejército. (Ahí entran en juego cuestiones psicológicas y de rentabilidad de la inversión en el marco actual).

Del mismo modo, la receta estándar de "mejorar la competitividad" es imposible de llevar a cabo en todas partes a la vez. Estoy seguro que los del FMI se descojonan contándolo en las cenas.
Lo que se va a incrementar sin embargo con tal receta son los beneficios del capital cuando los países se ven lastrados a una espiral de competitividad que termina siendo a costa de los derechos más elementales.

En resumen, me alegro de ver que se lee a Marx pero me asusta ver las conclusiones que se sacan.
#28 gracias. Buena opinión. Bien sustentada.

menéame