EDICIóN GENERAL

Los dibujos de un soldado en Normandía en 1944

Como ilustrador que soy, he de decir que tenía un dominio de la composición y la anatomía muy buenos. Aparte el uso de los lápices era bastante profesional, se nota en los trazos. No hace falta hacer o ver algo muy currado y acabado para observar eso. Por cierto, una pena que tuviese que ir al infierno, en vez de poder dedicarse, durase ese tiempo a esto que tan bien se le daba, y que seguramente le gustase mucho.

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