EDICIóN GENERAL

Novedades en vivienda: los ayuntamientos regularán precios y los contratos de alquiler podrán durar hasta 7 años

#71 ¿Dónde construían, sino en Quintanar del Abandono? Y vaya que sí pinchó la burbuja, una burbuja en la compraventa, no en el alquier. Los pisos llegaron a precios de venta ridículamente bajos en muchas zonas, sobre todo en aquellas no atractivas por lejanía respecto a zonas industriales o falta de equipamiento, pero también ocurrió en las ciudades mismas.

Lo que ha pasado desde entonces es una cautela para con la compra (hay que recordar que siempre hemos sido un país de propietarios de vivienda) y un cambio de flujo desde esta hacia el alquiler, en un nivel jamás visto antes en nuestra historia. Se está llegando a puntos en que las nuevas costumbres no encuentran una oferta de propietarios todavía no aclimatados al mercado del alquiler.
#109 En Madrid, una de las zonas tensionadas, y que tiene suelo de sobra, se construyó mucho en época de burbuja, ya sabes, PAUs y ensanches varios se llenaron de grúas. No todo en la burbuja fueron excesos en secarrales a decenas de kilómetros de grandes núcleos.

El tapón de oferta de vivienda nueva en Madrid, donde resido, es perjudicial para los pequeños ahorradores que quieran acceder a una primera vivienda. Pero reducir el comportamiento del mercado a oferta y demanda es una sobresimplificación intencionada. Tanto regulación como oferta y demanda van de la mano en este sector.

Y que la burbuja pinchase,de manera amortiguada y con excesiva moderación gracias a la SAREB, por ejemplo, igualmente no se puede explicar únicamente mediante dicha ley de oferta y demanda. También decir que, si no se adquire vivienda nueva, no es por necesariamente solo por cautela, muchas veces es directamente por imposibilidad de las nuevas familias, influyendo en ello tanto los precios de compraventa en relación los ingresos de la unidad familiar como la temporalidad.
#123 El fenómeno de los precios de la vivienda, que sube y baja en poco tiempo, no puede explicarse con la regulación, puesto que la regulación es un efecto multiplicador o atenuador de la oferta, pero no especialmente de la demanda, pues resulta que en contrapartida, la demanda y sus cambios obedecen a factores muchas veces extrínsecos al propio mercado de la vivienda, esto es, el demandante solo quiere una casa y ya se encontrará luego con los precios. Es a posteriori cuando se intentan conmensurar ambas, oferta y demanda, a través de esos precios.

Cuando se regula, pues, hay que saber cómo está antes el mercado, y si los precios suben en unas zonas y no en otras y la construcción está parada (En Barcelona, la segunda ciudad más densa de Europa, no solo no se está construyendo sino que la oferta pública de vivienda ha disminuido; ahora Colau quiere deshacer el entuerto obligando a las constructoras, y no a ella misma, a destinar un 30% de su promoción a vivienda pública), pues será fácil saber que una regulación que afecta a los ofertantes va a ser contraproducente. Una manera de regular por la demanda es a través de cheque (como se pretendía con la educación) y subvenciones (como en la época franquista), pero esto, claro, también tiene otros peligros, como pueda ser la inflación.

menéame