EDICIóN GENERAL

Niños con agendas de ministros: dudas y errores de los padres sobre las extraescolares de sus hijos

Cuando se habla de los deberes,siempre pienso lo mismo:¿Por qué un niño tiene que hacer horas extra? O se reduce el temario o se aumenta el tiempo para darlo.
No es de recibo que una persona en proceso de formación necesite trabajar más horas que un funcionario(en referencia al tiempo de trabajo,no hablo de eficacia,que ni es el tema ni me preocupa).

Extrapolando(quizás no de manera muy adecuada): cuando se empieza a adiestrar a un cachorro,las sesiones son mínimas. Un minuto,dos,tres como mucho. Y a jugar. A despejar la mente. Si se puede repetir ésa sesión cada hora,mejor. Pero sin prolongar la duración. Cuando el perro está "terminado"(entendiendo como terminado a estar a nivel de competición o examen),las sesiones ya son más largas,de 15 a veinte minutos de trabajo efectivo,aunque puede intercalarse tiempo de juego o de reforzamiento del vínculo que haga que parezca que el tiempo se alarga.
Pues con un niño CREO que debería ser similar:un tiempo de asimilar conocimientos y otro tiempo de afianzarlos. Explicar la fotosíntesis. Y a continuación,medir la respiración vegetal en vivo,con una plantita y una bolsa de plástico. Media hora de explicación y 10 minutos de práctica. Y a otra cosa.

Yo aprendí más zootecnia visitando granjas que escuchando clases magistrales. Mi profesor de riego nos llevaba a montar coberturas. Y allí,in situ,veíamos el golpe de ariete,comprobábamos si el motor estaba bien calculado o si la pluviometría era la correcta. Aprendiamos más y mejor.

menéame