EDICIóN GENERAL

Rober Bodegas, de Pantomima Full, recibe amenazas de muerte por un monólogo sobre gitanos

#15 En mi opinión, valorar esta deriva en términos de lo fina que se tiene la piel es algo que se podía hacer hace 5 años, por poner una cifra. Hoy, sin embargo, el problema es mucho mayor y llega a lo sistémico y endémico social, y requiere términos mucho más claros y tajantes. Este ejemplo, el del artículo, sólo es otro más en una interminable deriva de lo que yo llamaría una pseudocultura ideologista basada en la moralidad de la ofensa, el victimismo y el alarmismo social sin justificación objetiva, políticos interesados mediante, por supuesto.

Tal vez mis términos no sean del todo precisos, pero a lo que voy, es que nuestra sociedad está cambiando rápidamente, situándose en un estándar de dogmatismo y ortodoxia moral y moralizante, de señalamiento y altivez casi papista. La noble y necesaria moral, está siendo pervertida, prostituida y utilizada por señorías parlamentarias y por nuevos agentes de la opinión pública, especialmente en redes sociales como el incalificable Twitter.

Esta, en mi opinión, empieza a ser una época lúgubre de simplificación y hipoteca moral y de actitud moralizante, digna de otros tiempos (en cierto sentido). Personalmente, y considerándome un idealista en muchos aspectos, lo veo un problema gravísimo y de primer orden. Un engaño político basado en una perversión moral, me parece mucho más grave que actos de corrupción económica, por ejemplo.

Admito que esto puede ser opinable, pero esta es mi opinión.
#247, pensaba que le decías a #239. He tenido que leer algunas de sus frases 3 veces y no solo porque escriba como Joey en "friends" (www.youtube.com/watch?v=-YbjIft4PKk) sino porque los puntos y las comas están puesto en modo random.
#262 Te pido disculpas. Además, releyendo el comentario también he detectado ciertas repeticiones innecesarias. Escribí este comentario en el móvil sin poner demasiada atención a eso.

Dicho esto, mantengo la intención de mis palabras.
#239 podría haber firmado tu comentario. Es alarmante cómo está derivando este vigilantismo de lo correcto. Lo vemos básicamente con personajes públicos, como el caso en este artículo pero en algunos casos ha pasado cob gente desconocida. Cada vez va a más y muy pronto tendremos pánico en soltar cualquier opinión que no esté mil veces diluída por culpa del miedo a ser linchados.

menéame