EDICIóN GENERAL

Tratando de enfangar a las personas más honestas

Hombre.... si demostrase similar afinidad o haber trabajado para algunas de las otras empresas que trabajaron para otros gobiernos, podría demostrar imparcialidad. Pero si siempre te has relacionado SOLO con un espectro político y resulta que ese espectro ahora está en el gobierno y te favorece de alguna forma... estarás más o menos enfangado... pero tu profesionalidad no parece ser el único motivo de haberte contactado / contratado / aceptado.

¿Eso le quita honestidad? No, por supuesto. Pero los hechos son los hechos... y que cada uno juzgue su importancia
#11 ¿Y cuales son los hechos?
#14 Cierto.

#13 No, se llama meritocracia. Algo que a muchos nos gustaría ver como "lo normal" pero que no parece producirse en demasía, la verdad. De hecho... ¿imaginas que los gobiernos de ayuntamientos sean algo así como las viejas cajas de ahorros? Los de la derecha en áreas económicas para obtener el máximo de beneficio mediante impuestos y los de la izquierda en áreas sociales para saber como gastarlos. No sería descabellado funcionalmente pero... políticamente imposible por la catetuna habitual de estos lerdos de partido.

#12 los indicados en el periódico.
#11 yo llevo preguntandome eso mismo desde hace tiempo, si yo llego al gobierno de algún sitio resulta que me gustaría trabajar con la gente mas preparada que pensara como yo o que tuviera los mismos objetivos que yo en la vida.
¿Eso sería nepotismo?
#11 A ese "razonamiento" se le puede dar la vuelta: a lo mejor te contratan unos por tu diligencia y otros no lo hacen porque no les pasas sobres.

;)
#11 Claro, siempre hay que formar equipo con gente de confianza pero que no conozcas y que tengan objetivos distintos a los tuyos... :roll: :roll: :roll:
#16 No hombre... me refiero a que la gente que contrates ha de ser confiable (que no es lo mismo que "de confianza"). Confiables por su desempeño, por su bagaje profesional, por su valía. Y porque si piensan distinto... te harán cuestionarte todo lo que cres que es cierto en todo momento. Y de las dudas salen las verdades.

Los objetivos los marcas tú como líder, y se los planteas al profesional que puede estar de acuerdo o no, pero que trabaja para tí como tu trabajas para los ciudadanos.

Pero aquí (bueno, en general en casi todas partes) se premia más la sumisión que la profesionalidad.

menéame