EDICIóN GENERAL

El caso Casado

#22 Hay cientos de formas de lograr un título que no te mereces, pero la única que refleja una situación de desigualdad económica es la que describe el artículo.

Y es la más relevante porque en este mundo el mayor poder social lo da el dinero. Si a eso le sumas la corrupción política, es mucho más relevante que las novias de catedráticos que aprueban por la cara.

Pero mucho más. Porque esto es estructural y sistémco, y lo que tú dices una fea circunstancia entre particulares (ser novia no es un poder social capaz de hundir países; el dinero sí).
#23 Hay cientos de formas de lograr un título que no te mereces, pero la única que refleja una situación de desigualdad económica es la que describe el artículo.

Quizá sí, quizá no. Es la forma más evidente, sin duda.

Y es la más relevante porque en este mundo el mayor poder social lo da el dinero. Si a eso le sumas la corrupción política, es mucho más relevante que las novias de catedráticos que aprueban por la cara.

Me temo que aquí discrepo. El caso de la novia del profesor es anecdótico, sin duda, y no es el mejor (la chica era amiga mía, y era bastante inteligente, pero aquel asunto fue muy turbio). Lo que no es ni de lejos tan anecdótico es el modo en que las universidades han cambiado las reglas del juego, priorizando el mantener a los alumnos a costa del nivel, o el modo en que han relajado la exigencia en cuanto a conocimientos del alumnado y criterios para evaluarlos. Es un problema que también es sistémico, y de una naturaleza muy diferente. O quizá no tan diferente. En los másters, por ejemplo, da la impresión de que basta con pagarlos. Yo hice uno y a los profesores les importaba, literalmente, una grandísima mierda el que los alumnos hubiesen aprendido algo. Un trabajito por aquí, una presentación por allá, veníos un día que os enseñamos el laboratorio, y hale, ya tienes el título. Eso sí, la universidad se embolsaba 4000€ por alumno. Y era una pública, por supuesto.

Te puedo contar anécdotas hasta el vómito, porque trabajo en un ámbito muy cercano a la universidad. Tantas anécdotas que acaban haciendo que lo anecdótico sea que un alumno estudie, aprenda un montón de cosas, lo demuestre en un examen y obtenga un título a raíz de ello (que es lo que supongo que todos consideramos que se define como "merecer" un título).

Es un problema con más alcance, es todo lo que digo. No con ello pretendo decir que lo de la Cifu, o lo de Casado, esté bien hecho.

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