EDICIóN GENERAL

Joseph Lister, el hombre que esterilizó la cirugía

#5 . Tiene tela lo que hemos avanzado en poco más de un siglo. Aterroriza leer lo que ocurría por entonces; parturientas suplicando y finalmente optando por parir en casa o en la calle, si no eran admitidas en la Clínica Segunda, la que dirigía Semmelwais.
El estudio de esos casos le reafirmó en sus tesis, pues tenían tasas de supervivencia mucho más altas que en la Clínica Primera (allí literalmente las llevaban a un matadero inadvertidamente):

Los exámenes a las parturientas se realizaban después de lavarse las manos con agua y jabón (o incluso sin lavarse las manos) pero el olor a putrefacción persistía en las manos de los estudiantes y médicos aún después de lavarse. Esto explicaba por qué las estudiantes de matrona que cuidaban a las enfermas en la Clínica Segunda, que no realizaban autopsias y no tenían contacto con cadáveres y no transportaban en sus manos partículas cadavéricas, no contaminaban a las parturientas.
[...]
Semmelweis se dio cuenta de que el simple lavado con jabón no eliminaba completamente el olor a "cadáver" de las manos de estudiantes y médicos y por tanto no eliminaba las partículas cadavéricas. Por ello instituyó una política de inmersión de las manos de estudiantes y médicos en una solución de hipoclorito cálcico entre la realización de autopsias y el examen de las parturientas.


Tremendo.

menéame