EDICIóN GENERAL

La clase obrera ha abandonado a la izquierda

#1 Todo eso viene bastante bien explicado en "Algo va mal" de Tony Judt. Cuando existía una identificación entre izquierda y movimiento obrero era fácil articular discursos y que incluyesen a todo el mundo: la mejora de las condiciones de la clase trabajadora era una idea que podía comprar desde un operario de fábrica hasta un camarero; existía una única causa inclusiva que abarcaba a la mayor parte de la población.

Ahora (o más bien en los últimos años) la cosa cambió, porque hay muchas causas y muchos activistas que solo están realmente interesados en una de ellas en particular. El problema es que cuando incluyes todos estos movimientos menores (menores en el sentido que son más reducidos que el movimiento obrero en sus años bueno) en una formación política las opiniones se dividen y la gente siempre piensa que se destina tiempo a tonterías: si yo soy hombre, heterosexual y un poco de izquierdas y mis condiciones de trabajo son una auténtica mierda, cada vez que lea que se invierte dinero en igualdad de género o en sensibilizar sobre la homosexualidad voy a pensar que "bueno... la causa en si no está mal y es justa pero... igual no es el momento... hay otra prioridades a las que parece que no se les está haciendo tanto caso... quizá más adelante no me importaría pero ahora... el presupuesto es limitado... son nuestros impuestos, etc". Y claro, ante los titubeos de una persona más o menos de izquierdas tenemos la seguridad y ausencia de dudas de alguien conservador y de derechas: "ni un euro más para putas y maricones". En un debate o campaña electoral esto termina materializándose en un candidato que tiene como mucho dos valores que defender (familia y mercado, Dios y mercado, toros subvencionados y mercado) y otro que tiene mil causas que a veces son contradictorias

Menéame es una gran prueba de que este tipo de cosas pasan, no resulta difícil que en la discusión llegue a parecer igual de grave una política de género un poco extraña y un caso de corrupción de los gordos. Vamos, que a día de hoy la solución al tema parece complicada.

menéame