EDICIóN GENERAL

Los refugios inhabitables

"El caso de Martha Rodríguez lo conocemos bien. No ha aceptado ninguna de las opciones que le hemos propuesto. La última vez que se presentó aquí defendimos la propuesta de que se le ubicara en una comunidad nueva de San Miguel del Padrón, unas casitas plásticas, con buenas condiciones y para las cuales solo se iban a aprobar núcleos con determinadas situaciones, porque están cercanos a un policlínico, porque tienen su tanque de agua… Y luego no vino más, no aceptó. Según me dicen mis compañeras, que la conocen hace más tiempo, cada vez que a ella se le dice de ir para un lugar, ella se va y no vuelve más. Lo que sucede es que ella solo quiere un espacio en la Habana Vieja y cuando se le habla de transitar hacia otro lugar, ella dice mañana estoy aquí, pero luego desaparece."

"En una ciudad que se desmorona encima de los que la viven, Martha quiere ser la excepción.

Martha quiere, si se puede, que le asignen un local, un espacio de esos que abundan por ahí, cerrados y húmedos, de esos que ya nadie quiere, para reubicar su vida y la de sus hijos.

Y si es posible, si no es mucho pedir, que sea en la Habana Vieja.
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menéame