EDICIóN GENERAL

“El Vaticano siempre ha sido una empresa de negocios, lo de la religión es secundario”

el Vaticano es a la religión como el MacDonalds es a la restauración: algunas hamburgueserías de barrio da grima porque vete a saber tú qué le hacen a los clientes.

Mejor fiarse de una empresa que tiene sucursales o franquicias en todo el mundo y anuncios en las cadenas televisivas.

Considerar a la Iglesia católica como una empresa multinacional de la religión sólo aclara dudas sobre su comportamiento aparentemente incoherente a veces: como en su abnegada defensa y ocultación de los empleados pedófilos.

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