EDICIóN GENERAL

Los espejos del rey y la trampa de "la política grande"

El discurso del rey es siempre, cada año, una ambigüedad deliberada para llenar un espacio lo más grande posible con un discurso lo más vacío posible. -> Y además ni siquiera se escribe él los sofismas.
#1 sirve para poder vomitar antes de la cena (el que la tenga)

menéame