
El Concordato obliga al Estado (no olvidemos, supuestamente laico y aconfesional) a pagar a la Iglesia Católica 6.000 millones de euros al año. ¿Acaso no hay prioridades por parte del Gobierno? YO no quiero financiarla con mis impuestos; que la paguen sus seguidores mediante donaciones, y que éstas tributen como cualquier donación. Basta ya.