
Mañana tengo que preparar una cena de despedida, una cena de esas en que me gustaría hacer todos los platos que le gustan, los que no voy a poder hacerle en una temporada... mi hijo mayor se va a Berlin con un contrato de trabajo bajo el brazo. Se va siguiendo un sueño, un sueño que nosotros le alentamos desde el primer momento. Como madre tengo los sentimientos entremezclados, orgullo y tristeza, orgullo por lo conseguido, tristeza por su partida.
Mañana será una noche especial, de emociones... de momento hoy toca empezar a pensar y preparar un menú para la ocasión... aunque tenga un nudo en la boca del estómago.
Buenos días
Mañana será una noche especial, de emociones... de momento hoy toca empezar a pensar y preparar un menú para la ocasión... aunque tenga un nudo en la boca del estómago.
Buenos días