Sólo 24 horas ha tardado en dar marcha atrás el tribunal argentino que decidió dejar en libertad a 11 torturadores de la dictadura de Argentina (1976-83), entre ellos, Alfredo Astiz y Jorge Acosta. La Cámara de Casación ha rectificado ante la reacción indignada de organismos humanitarios y del Gobierno de Cristina Fernández. La decisión llega después de que el fiscal Raúl Plee pidiera la suspensión del fallo y anunciara que tenía previsto presentar un recurso.
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