2251
Aaron Becker y Robert Sandheinrich, con ayuda del profesor Timothy Bretl, consiguen motorizar un sistema de chorro de aire que no solamente consigue mantener flotando pelotas de ping-pong, manzanas y algunos objetos no esféricos: además es capaz de encestarlos a cierta distancia y controlarlos para que describan trayectorias complejas. El control del motor es automático: una cámara vigila los objetos y un modelo de dinámica de fluidos ajusta la fuerza y dirección del aire. Más en fon.gs/84priw
menéame