2218
[c&p] Hubo un tiempo (antes de Gregory House) donde para certificar la defunción, los médicos te gritaban al oído: “despiértate, despiértate” y si no reaccionabas… acababas en el hoyo. El miedo general a ser enterrado vivo condujo a la invención de muchos dispositivos de seguridad que podían ser incorporados a los ataúdes. Solución tecnológica: La mayoría consistía en algún tipo de artilugio de comunicación con el mundo exterior, como una cuerda o cadena atada a una campana, para que la persona sepultada pudiera llamar la atención de los vivos
menéame
Ni que el sepultado fuera un no-muerto...
Entre LLamazares y ZP nos van a hacer pasar por caja si nadie lo remedia el 9M.