4321
«Manolo», como todos los conocen en la academia de baile «Múevete», tiene 43 años. El «boom» de la construccion le llevó a crear hace 10 años una próspera empresa de carpintería de aluminio que extendió su actividad por media Andalucía. Manolo tenía a 15 trabajadores y facturaba más de 600.000 euros al año, hasta que tuvo que cerrar. A Manolo nunca le había llamado la atención la «salsa», ni la bailaba en las discotecas cuando era joven, pero se apuntó a unas clases «por probar». Pronto se dio cuenta de que tenía ritmo...
menéame
Acostumbrado a salir por la noche de fiesta con 600€ y ahora tiene que coger el bonobús.
A decir verdad, no le deseo ningún mal y que le vaya bien con su nuevo trabajo, pero me repatea que toda esa gente que antes ganaba dinero a expuertas y se creían millonarios ahora se anden quejando por lo mal que está la situación. Yo soy y siempre he sido mileurista y toda la vida he estado "tirando de bonobús" y nunca me ha pasado nada.
"A veces salía con 600 euros una noche, por lo que pudiera pasar, y no me importaba si me los gastaba todos porque el dinero entraba fácil en mi empresa"
Este tío es uno de los tíos a los que se les puede aplicar perfectamente la frase "pues ahora te jodes", porque facturando 600.000 € al año con 15 trabajadores (seguro que no cobraban 50.000 € al año) tuvo tiempo demás para ahorrar.
Y ahora salís vosotros diciendo que por qué no ahorró.
Ja ja ja.
Me gustaría veros a vosotros dirigiendo una empresa, a ver cómo se os da.
PD. Aquí en menéame parece que sea delito cobrar más de 20000 euros al año.
No todos nos dedicamos a sangrar a los clientes y a los empleados para vivir una vida de lujo y derroche.
Gracias por tu interés.
De lo que se desprende que, probablemente, Manolo no invirtió todos sus ahorros para salvar a sus empleados hasta arruinarse y verse obligado a cerrar sino que parece que cerró en cuanto vio que las cosas iban a ponerse mal.
Lo que no me parece éticamente correcto es que la gente que antes "malgastaba" el dinero (porque no se tú, pero gastarse 600€ en salir por la noche de fiesta yo lo llamo derrochar) ahora se atreva a quejarse por cómo está la situación.
Si todo esto le ha servido para aprender humildad, le deseo que le vaya lo mejor posible. Además, el mismo en el artículo dice que no se cambiaría por el de ántes.
Lo dicho, me alegro que ahora le vaya bien.
De igual modo, supongo que tu sabrás de buena tinta que en los últimos años ha habido en este país (y en otros) actitudes empresariales muy desacertadas (por no emplear otro adjetivo) que han ayudado mucho a llevarnos a esta situación.
Conozco a otros empresarios con la misma línea y volumen de negocio, y he visto de todo. Desde reuniones para "cerrar contratos" en puticlubes (con todo pagado para el cliente, claro) a cenas con cliente en restaurantes de lujo por valor del sueldo de varios de mis empleados al mes. Coches de lujo con chofer, joyas, relojes, trajes de 2000€ para dar una "imagen adecuada". Paralelamente, se han pagado sueldos miserables a empleados (que al estar descontentos no rinden como debieran), se ha tratado de exprimir a proveedores y a clientes, apenas se han invertido beneficios en mejorar la propia empresa. No se ha ofrecido formación a los empleados y por supuesto no se ha repartido ningún tipo de beneficio en tiempos de bonanza con ellos. Se ha despedido a gente muy competente para contratar becarios y trainees (que son casi gratis) y así mejorar los ya enormes márgenes de beneficio. No se ha invertido parte de las ganancias en mejorar la empresa. No se ha tenido ningún tipo de previsión.
He dejado de lado los trapicheos, pero seguro que ya sabes de que hablo: falseo de datos para obtener subvenciones, dinerito pagado por debajo para obtener contratos jugosos con el ayuntamiento X o los mil truquitos para pagar menos impuestos.
Por suerte, no todos han actuado así, pero ¿a que te suena lo que te cuento?
Yo no soy un santo, pero pienso que se ha tratado de ganar mucho dinero, muy rápido y pasando por encima de quien hiciera falta. Los trapicheos siempre llevan al fracaso (tarde o temprano). ¿Ganar dinero? Claro, ¿quien no quiere que mejoren sus condiciones de vida?, pero hay que estar seguro de que uno es, efectivamente, rico antes de decidirse a actuar como tal.