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Desde las altas esferas episcopales, hay una consigna clara para no atizar más el fuego: todos los obispos deben tener un especial cuidado en sus declaraciones a los medios de comunicación, especialmente durante estas semanas en las que se está desarrollando la campaña de la Renta. Toda salida de tono puede ser a la larga, perjudicial para sus intereses en un año en el que, por primera vez, los ingresos de la Iglesia Católica dependerán únicamente del número de contribuyentes que marquen la casilla correspondiente en su declaración de la Renta.
menéame
#18 Tiene razón Chupopteros, sanguijuelas a la mina o a la mar.
Además aunque pongais fines sociales, pensad que ellos tambien chupan de ahi ya que tienen caritas etc...
Es triste que aún no hayamos superado la oscura época medieval de religiones y monaraquías.
Este es un pequeño paso para erradicar el primero de los problemas, para el segundo aún falta la casilla correspondiente.
Hace pocas semanas la televisión catalana emitió dos reportajes sobre la cuestión y muchos de los entrevistados (también cristianos de base alejados de la jerarquía) opinaban que la situación actual no era lógica tratandose de un Estado aconfesional www.tv3.cat/p30minuts/30Item.jsp?idint=1203&item=reportatges&l
De hecho, hay una campaña para pedir que cambie: www.concordato.org
Lo que hay que hacer es eliminar del todo cualquier financiación pública.
#29 El estado lo pagaba hasta ahora, pero este año ya no. Casilla que no se marca, dinero que dejan de cobrar.
#27 También hay un acuerdo Iglesia-Estado de mediados de los 80 que dice que la auto-financiación se lograría a principios de los noventa. La primera fase era la casilla del IRPF, con los obispos recibiendo el dinero igualmente, se marcase lo que se marcase. La segunda fase era que sólo recibirían el dinero de los contribuyentes que hubieran marcado la casilla, y la fase final era que no recibirían ningún dinero del IRPF. Las 2 primeras fases se suponía que iban a durar 2 ó 3 años cada una (no lo recuerdo). Sin embargo, este va a ser el primer año de la fase 2. Si la Iglesia y el Estado hubieran cumplido los plazos de este acuerdo, la auto-financiación se hubiera producido ya hace más de 15 años.
¿Nos vamos a librar de esa pandilla de parásitos?. Lo creeré cuando lo vea, este año les han aumentado el porcentaje de la casilla famosa (para que no pierdan dinero con los que nunca la han marcado, sólo perderán dinero si desciende el número de los que la marcan).
Os recuerdo que marcando la otra casilla la iglesia también pilla un cachito: los "otros fines de interés social" van también, en parte, a Cáritas y otras ONG católicas.