#2 Pues deja Twitter. Total, eso no es mas que como cuando empiezas el instituto y te das cuenta de que la gente sigue cual pollos sin cabeza a tres o cuatro que no dicen más que mamarrachadas, pero el resto les secunda y les da un poder ficticio que solo perdura hasta que el siguiente de ellos inventa una mamarrachada nueva, todos le adoran -por algun motivo que no comprendo, quizás falta de criterio- y vuelta a empezar.
Pero se liga un montón, cony!
#1 No lo estás.