4320
Tomás Poto, de 8 años de edad, perdió de vista ayer a sus padres mientras recorría despreocupado las instalaciones de un supermercado de la cadena Carrefour situado en el barrio de Lavapiés, en Madrid. Como no fue reclamada en el plazo de una hora y media, la empresa consideró que la criatura pasaba a su disposición y, tras examinar su estado, se decidió ofrecerla a los clientes por 530 euros. Los padres del pequeño Tomás se percataron finalmente de que el niño se había extraviado y en estos momentos negocian su adquisición.
menéame
O de informaticos