(c&p) “Nadie tiraría una bomba nuclear en un país donde estarían de visita sus hijos o sus nietos.” …O al menos, nadie que pudiera entrar en el imaginario de un niño. La idea para evitar un cataclismo nuclear era tan simple como “descabellada”: había que organizar un intercambio cultural temporal de nietos o hasta hijos entre los líderes de los bandos enemigos, y el posible ataque nuclear se vería bloqueado. La iniciativa, sólo pudo nacer y prosperar en la mente de una niña de franca sonrisa y puro idealismo: Samantha Smith.
menéame
Más Samanthas Smithes y menos odio y prejuicios es lo que hace falta en el mundo. Cada acción cuenta, y la pequeña diferencia que pudo marcar esta chica para acercar a la gente de uno y otro lado del telón de acero se merece un homenaje.
Mira que tengo 29 años, y puedo decir que no comparto para nada esta frase, sólo los dirigentes necesitan las bombas, a las personas normales nos sobran, y en el sentido más estricto de la palabra, no sólo podemos vivir sin ellas, además nos estorban, junto con los juegos de miedo y poder que muchos altos mandatarios llevan. Es toda esa gente la que cuando somos mayores, logran engañarnos, lavarnos el cerebro, y hacernos pensar que son necesarias para algo.
hice un trabajo sobre el comunismo y el caso de esta chica solo me hizo entender cuan destrozado estaba el mundo en esta época
Esta niña me recuerda muchisimo a Mafalda. :)
De hecho, esta situación hoy en día no habría sido consentida
Sí, el mundo estaba destrozado. Sobre todo en el este. Espero que lo reflejases en tu trabajo
Por eso me dan miedo los aviones.
Por suerte el sueño de Samantha no murió con ella: mucha gente ya no cree en las barreras ideológicas, y aunque, veinte años después de un acontecimiento histórico, como la caída del muro de Berlín (de la que no fui consciente hasta más tarde, porque nací en 1989) aún quedan muchos muros por derribar, no pierdo la esperanza de que así será, que un día viviremos en paz, respetando a los demás sean de donde sean o crean en lo que crean.