AUTO EDITADOS nace en Valladolid, como Sello y Distribuidora Discográfica sin ánimo de lucro, teniendo como objetivo principal, facilitar alternativa a formaciones musicales, que no pueden o no quieren entrar en la Industria Discográfica de la forma tradicional. Ésta quiere abrir una nueva puerta, dando así una respuesta a la situación del actual panorama musical.
menéame
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En una época firmar contratos discográficos era el sueño de cualquier músico. Significaba la posibilidad de hacer realidad físicamente una serie de canciones y poder pasar por una tienda de discos y encontrarte con tu cara o tu banda en una de las bateas. Firmar un contrato significaba prensa, popularidad en los medios e inimaginables conciertos profesionales, entrevistas y varias cosas más. Era, por decirlo de alguna manera, la manera oficial de culminar un trabajo de años hecho en tu local de ensayo junto a tus compañeros. Era también la respuesta más económica posible a darle a tu familia a cambio de soportar tu banda tocando en el garaje(¡).
Pero al parecer las cosas han cambiado. O deberían. La mayoría de los músicos, especialmente en los últimos años , desconocen el significado real de un contrato discográfico, lo que implica para el nombre del Artista o Grupo; pero fundamentalmente se desconocen los “nuevos caminos alternativos” de la industria discográfica, esos caminos que se han creado en los últimos años dándole a muchos músicos nuevas posibilidades, para lograr lo que hablamos más arriba.
Los contratos discográficos de siempre, o al menos su versión más estándar, eran –aún siguen siéndolo- por lo menos perversos. ¿Qué significa? Pues cosas así como que tu escribes una hermosa canción en tu habitación un día de melancolía, y por alguna razón es una gran canción.
Luego haces una maqueta, y de pronto te encuentras sentado en el despacho de alguien que te dice, entre otras cosas, que tu disco será fantástico, que ellos se encargan de fabricarlos, de la prensa, del arte, etc., y agrega al final de su charla la premisa de “compartir los derechos de autor”. Esto ultimo significa que la canción que hiciste aquel día figurará después del contrato como “oh, que mal me siento hoy”, (García –Bermúdez). García eres tu y Bermúdez el director de tu sello discográfico. Si ya sé que Bermúdez nunca aprendió a tocar la guitarra, pero así son las cosas en algunas oficinas sobre toda las de subnormales pijeras mantenidos por otro que tampoco aprendió nunca a tocar la guitarra. Llamémoslo Multinacionales o “independientes” camufladas del mismo Bermúdez.
Cuando tu canción suene en la radio, o simplemente toques un concierto y los de las SGAE pasen con su planilla, el dinero recaudado por tu composición, será repartido entre tu y el director del sello. Ni que hablar si tu composición es interpretada por otros Artistas más populares que tu, lo » ver todo el comentario